Frontispicio

Ancelotti es, no lo olvidemos, apuesta personal de Florentino

25 enero 2015

(Casi) todos contentos


Córdoba C.F. 1 – Real Madrid 2

La mañana amaneció blanca, buen augurio. En estas tierras de jamones y bellotas, el campo se despertó con el manto blanco de la helada. Amanecía y la ilusión de ver a los blancos en nuestra cotidianidad rivalizaba con el sol brillante y agradecido que se sumaba a la fiesta. Todos al coche, gasolina y, como los bandoleros decimonónicos en La feria de los discretos de Pío Baroja, nos aventuramos a atravesar Sierra Morena.

Llegamos a la Córdoba sultana en una mañana de sábado más endomingada que nunca. Recibía a visitantes de fuste y el espíritu señorial obligaba. De camino paso obligado por el hotel de concentración, no sé si el mejor pero seguramente el más feo, grotesco y oxidado de Andalucía. Un insulto a la cercanía de una gloria de la humanidad como el bosque de columnas de la Mezquita.

El autobús estrella de Concha Espina aguardaba a sus pies como el dragón de San Jorge, custodiando a su doncella en forma de campeones del mundo. Y, como diría la canción de Sabina, mucha, mucha, policía. Cumplido el rito de la curiosidad morbosa, las palmeras de la avenida nos depositan en el Guadalquivir que, como el ilusionista escamoteador, primero ofrece el pasado glorioso de la Calahorra antes de desplegar antes tus ojos el objeto brillante del futuro más próximo: El Arcángel.

Y junto al Arcángel, las terrazas. Una terraza para un cordobés es algo casi tan necesario como la nómina a fin de mes y ayer muchas nóminas se vieron groseramente atacadas por disfrutar de un día único, histórico y quizás trascendente. En kilómetro y medio a la redonda del Arcángel no había ni sitio libre de aparcamiento ni silla de terraza menos celosamente guardada que una novia virginal.

El salmorejo, la fritura de pescado y las berenjenas fritas se esmeraban en competir tronío con las diez Copas de Europa de los forasteros. Cada uno juega con sus armas. Comida familiar e intereses divididos. Bufandas blancas y verdiblancas. Pocas camisetas blancas, extrañamente, vista la llegada de las vísperas. En la mesa de al lado, cinco comensales terminan, el camarero les desea que lo pasen bien y un ¡¡ que ganemos !! Ante ello el último de la fila, hace un gesto, muy prudente y señor, indicativo que eso no va con él, que no está claro que el desea que ganen los mismos que sus compañeros de mesa ni el camarero.

Gesto tan elocuente y pacífico que arranca la carcajada general de nuestra mesa. El señor, ante mi jolgorio, se acerca solícito a explicarme su postura, anticipándome le enseño el salvapantallas de mi móvil con el escudo de mi Peña Madridista Gachera y, comprensivo y feliz, se despide sin más trámite. Poco después les imitamos y paseíto primaveral al campo. Esquinados en preferencia, tras una reja que ayer sólo servía para dar sombra pues no podía proteger entres sí a miembros de una misma familia, nos mimetizamos con la miríada de peñistas de la provincia. Caras conocidas por doquier, como esperaba.

El Arcángel a capella canta el himno, quizás más fuerte que nunca pero mucho menos emotivo que en el cuarto anfiteatro del Bernabeu en agosto pasado. Empieza el partido y el Madrid, como el tío emigrante que venía de Francia, ofrece el mejor regalo que le puede ofrecer a esta ciudad: un gol casi sin pecado original. Y El Arcángel sabe que su primera ilusión ya está ganada, la mordida de la nómina ha quedado saldada. Parte de la gloria ya se ha pisado. El si se puede de Los Incondicionales pasa de ser un deseo a casi una convicción. Y casi pudieron. Menos mal que tenemos a Gareth Bale.

No sé bien si es justo que el Madrid hiciera ayer el partido que hizo. No lo sé. Pero estoy seguro que esa no es la imagen que un campeón del mundo deba de dar. Ni en la Córdoba que los acogió como lo que son ni en ningún sitio. La apatía, la pachorra y el desinterés fueron más que patentes, ostentosos. Al final el resultado dejó contentos a casi todos. Los madridistas con los tres puntos, los cordobesistas con la imagen de su equipo y yo pudiendo compatibilizar de forma más o menos honorable mi deseo de que ganara el Madrid y no perdiera el Córdoba. Creo que se consiguió.

Me gustó: Bale, Benzemá y el himno del Córdoba a capella. Los dos primeros por ser casi los únicos que expusieron su vergüenza torera a pies de la Mezquita.

No me gustó: No sé que le pasa a Cristiano, ni me importa, pero lo de ayer es incomprensible. Sé que a estas horas estará arrepentido, sé que todas las navajas del antimadridismo están afilándose pacientemente para una semana de despelleje, pero lo que hizo ni tiene lógica ni razón. Si Casillas, Ramos y Cristiano son los amos del vestuario blanco, temo el futuro.

Tampoco me gustó lo más mínimo la actitud del resto del equipo. Si nos dicen que es la semifinal del trofeo Carranza, cuela. Mal empezamos el 2015.

Pepito Grillo: Los dueños del Córdoba han tratado de mil y una formas de asustar a sus socios ante el partido de ayer. Con el argumento de extremar la seguridad y evitar la reventa o cesión de unos abonos pagados dos veces se pedía que la afición llegara con antelación al estadio. Al final pasamos como afición rival por los tornos con mochilas y nadie se inmutó. Si vamos con dos hachas y un kalasnikov, cuela. Suerte que somos gentes de bien.

Y al final del encuentro, dejan salir a la afición rival por el mismo sitio y al mismo tiempo que el grupo más bullanguero de la afición local. Más profesionalidad, Sr. González.


Franciscus: El año que viene, otra vez el Madrid por Córdoba. Nos lo merecemos.

19 enero 2015

El gato destapó la lata

Getafe 0 – Real Madrid 3
Mañana fría y desapacible en Getafe para intentar hacer olvidar el fracaso de la Copa. Que pese a ser fracaso, no es ninguna tragedia. Carlo sigue en sus trece y vuelve a utilizar el once tipo, salvo la presencia de Varane que suplió con éxito sobresaliente a Pepe. El portugués, al parecer, sufre una contusión costillar sobre la que Iker Jiménez está preparando un programa para desentrañar el misterio.
 La primera parte hizo honor al gélido ambiente, con los blancos destemplados, adormilados, atocinados, sobrados, etc. Todos estos adjetivos eran utilizados en Twitter para describir la actitud o, más bien, la falta de ella de los jugadores madridistas. Sólo dos ocasiones claras y el runrún de todos porque no se veían motivos para la victoria. Es lo que tiene acostumbrarse a tener los encuentros casi sentenciados en el minuto 20.
 En el descanso todos eran malos. Marcelo que no defendía, Ramos sobrado, a Varane le falta un puntito, Carvajal alocado, Kroos cansado, como no, Isco chupón, James perdido y peor que Di María, Bale más perdido aún, Cristiano triste y Benzemá, ay Benzemá, vaya asco de 9 que teníamos. El gato. Ni marca goles, ni jugaba ni na de ná. Medio vendido al PSG estaba en el descanso.
 A la vuelta, supongo que tras algún caldito y alguna llamada de madres preocupadas, los merengues afrontaron el encuentro con otro ánimo. Una marcha más se tradujo en que las ocasiones fueran periódicas, cada 5 minutos una, la media ideal. A los 63 Benzemá se lo pensó mejor y, en lugar de llamar al jeque parisino, le dio por emular al Buitre en Cádiz. Recorte torero a lo Curro Romero, equilibrio sobre la raya como Pinito del Oro y regalo como el Rey Melchor a Cristiano para que se le borren esos tics de ególatra inaguantable.
 Con el gol, el castillo de Quique Sánchez Flores, madridista para los olvidadizos o jóvenes, se vino abajo. El ánimo que lo sostenía se diluyó como el amor del quinto en brazos de la beldad local de turno y, uno tras otro, llegamos a tres. Que es el promedio. En este punto los ánimos eran otros. Ya Benzemá volvía a ser el mejor 9 de los posibles, Bale casi ni chupaba, Cristiano seguía siendo Balón de Oro y James, oh James, centrocampista de talla mundial.
 Y no hubo mucho más. Al final el guión se cumplió, los ansias de siempre respiraron aliviados y el liderato seguía en el zurrón. Ahora a descansar soñando como Abderramán III, anhelando el momento de ver la Mezquita y el Puente Romano de la Córdoba mora, sultana, judía y cristiana. Allí los espero.
 Me gustó: James y Benzemá. Magnífico partido del colombiano, lleno de entrega, clase y fútbol. El francés volvió a dar una lección de fútbol, sus censores, de nuevo al hoyo.....
 No me gustó: Una vez más que Carlo no rote. Tampoco me gustó un pelo la displicencia para ayudar en defensa de la BBC. Hay delanteras de futbolín que estorban más que estos tres. Carlo, aplíquese.
 Pepito Grillo: Tras el grito de Cristiano, del que no comparto su oportunidad, no había periodista y/o tertuliano que subrayara el logro del portugués. Todo dirigido al grito, ya tenían excusa para, una vez más, no hablar sobre los logros madridistas. Esta razón es una más en contra del aullido.
 Y como es lógico, no podía olvidar el lamentable esperpento que Carlos Martínez, locutor del Plus, hizo llamando niñato a Isco. No logro comprender con la facilidad con que se adornan de insultos sólo cuando se refieren a jugadores madridistas. ¿Alguien recuerda que se hayan dirigido menospreciando a jugadores distintos llamándolos chulo, delincuente, absentista, criminal, fumador, loco, etc....? Todos estos epítetos se han oído refiriéndose a nuestros jugadores. ¿Y debería ser gratis? No. Aliento a que todos y cada uno de los madridistas abonados al Plus pidan su cese inmediato. Yo ya lo he hecho.
 Franciscus: El Madrid pondrá Córdoba boca abajo el sábado. No es un pronóstico, es una aseveración. Lo tenía fácil.


04 enero 2015

REMEMBER 2014


2014 ya pasó. Es historia. Historia que, como todas, está tintada de diversos colores. Historia blanca, pues ese es el color de nuestro equipo en este año histórico. Historia negra con la muerte, entre otros, de un mito como Alfredo Di Stéfano. Historia verde esperanza, viendo la joven plantilla que ha logrado reunir nuestro club. Historia dorada, pues económicamente también el Real Madrid ha batido todos los récords en ese aspecto. Historia plateada como las cuatro copas que han pasado a engrosar la mejor sala de trofeos del mundo. Historia morada, como la ilusionante nueva grada de animación. Historia rosa, como la rompedora segunda equipación.

 Historias que todas juntas, nos hacen rememorar este año 2014 como el mejor de muchos madridistas. A superarlo en 2015. Feliz Año.

21 diciembre 2014

El Apa Sherpa blanco


Real Madrid 2  - San Lorenzo 0

Campeones del Mundo de Clubes. Otra más. Un trofeo sin demasiado prestigio. Hasta ayer, ya que hoy puede presumir de que lo ganó el Real Madrid............. y ese es el espaldarazo que el trofeo necesitaba. Ya puede Blatter presumir de que tiene un trofeo de prestigio, con el palmarés de sus ganadores. Hasta ayer era como el Roland Garros antes de Rafa Nadal, como el Prado sin Las Meninas.

Hoy el madridismo amanece feliz pero sin estridencias. Un amigo me reclamaba anoche por los cohetes. No era día, compréndanlo. Este trofeo para cualquier otro equipo sería el cenit de sus logros, para el Madrid no. Los cuervos de San Lorenzo insistían en que era el partido más importante de su historia, pero hay que comprender que hay historias y historias. No es que fuese un día más en la oficina, no, pero sería para el madridismo como el día de la comida navideña de la empresa. Los matrimonios, bautizos y comuniones son otra cosa............... compréndanlo.

 Pero aunque es menor la consecución, si deja la impronta indeleble de que el Madrid ha sido y es el más grande, el mejor. Hoy podríamos decir que el Real Madrid es y sigue siendo el Apa Sherpa blanco, nadie ha subido más veces a la cumbre, nadie ha visto el mundo más veces a sus pies. Y la proeza tiene visos de continuar. Y aunque fubolísticamente sea un torneo de clase media, mediáticamente y comercialmente es de primerísima fila. Ahí radica su importancia.

Hoy los ejecutivos de Adidas tiemblan y gozan. Gozan y tiemblan. Gozan porque saben que esta mañana el mundo ha amanecido con varios millones más de seguidores madridistas. Seguidores que demandarán una camiseta con la escarapela de Campeón del Mundo de Clubs. Aunque la escarapela le siente a la camiseta como a un Cristo dos pistolas (menos mal que el resto de títulos no exigen parche en la camiseta, pues ésta parecería el mono de los pilotos de Formula 1).

Y tiemblan, vaya si tiemblan, sabiendo cuanto les va a costar la próxima negociación del patrocinio, máxime tras el pastón dado al Manchester Utd. Floper afila tranquilamente su navaja, como ese viejo pastor en la linde, mientras sonríe confiado...................

Disfrutad, insensatos. Y pensad que estarán hoy rumiando todos esos seguidores de equipos a rayas...................... Hala Madrid y enhorabuena a todos.

Me gustó: Que Ramos arriesgara. Y que Carlo lo comprendiera. Son momentos importantes para gente comprometida y el de Camas lo es. Y me gustó ver a Medrán como uno más, en la cima.

No me gustó: La actitud barriobajera de los argentinos. Una de las cosas que más me molesta en el fútbol es el ánimo de dañar cobardemente y ayer dejaron el pie tarde y con malicia demasiadas veces. Francisco seguro que acabó disgustado.

Pepito Grillo: Ayer me acordé de varios colectivos: del Club de Viudas de Özil, de la Asociación de Plañideras de Di María, de Los Galenos de la Hernia de Bale, de los de Ahora es Mundialito, de los de Si Pasan Dos Minutos Mas, de los del Erial de Mou, de los Creadores del Chulo Portugués, de los del Club de Hienas, del Recordatorio de Franco y todo en Blanco y Negro, de tantos y tantos que hoy han disfrutado de ese sabor a hiel en la tostada mañanera sin saber porqué. He pensado poner lo de Maradona, pero no va con mi educación.


Franciscus: Momento autobombo: Ya pronosticamos el gol de Bale en la final, descreídos. Arriesgamos más aún: Eliminatoria Copa del Rey contra el Barca: Dos nombres: Bale y Jesé. Y hasta ahí puedo leer.......................

07 diciembre 2014

Disfrutad del momento

Real Madrid 3 – Celta 0

Como mejor se disfruta de la vida es viviendo como si nada fuera eterno. Hay que aprovechar esos instantes breves, esos momentos felices, pues nunca sabremos si será el último. Los madridistas vivimos un momento dulce, casi empalagoso, todo son buenas noticias. Hasta las temidas lesiones se convierten, como por arte de magia, en oportunidades necesarias para canteranos y suplentes que viven su vida en Valdebebas como los empujadores del Metro de Tokio.

No es una sensación nueva para los que tenemos canas por edad, no por vanidad madridista. Ya conocimos momentos de vacas gordas con la Quinta del Buitre y los machos o con los Galácticos. Pero por eso mismo sabemos que la felicidad no fue eterna. Lloramos junto a Michel y compañía en Eindhoven y asistimos perplejos y desolados a la segunda caída más importante de la historia, tras la del Imperio Romano: la caída de los galácticos de Queiroz.

Por eso es tan importante disfrutar en estos momentos. Y más importante aún propiciar el disfrute de los demás. Animen a hijos, sobrinos y cuñados, vecinos y dentistas a admirar este Madrid. Siempre se lo agradecerán y se sentirán orgullosos cuando dentro de unos años oigan aquello de “yo me hice madridista viendo jugar a Cristiano Ronaldo ¡¡ Que jugador !!, oiga”. Santillana, Hugo Sánchez, Ronaldo Nazario, Van Nilstelroy, Raúl....... siempre me parecieron jugadores históricos. Y lo son. Pero este portugués...................................., este portugués es tremendo. Agradezco poder disfrutar de estos años que, casi seguro, no volverán para mí.

Y si Cristiano es mayúsculo, este Real Madrid no le va a la zaga. Imperial en su dominio, hercúleo en su físico, impenitente en su entrega................... Fútbol total. Y más se ve cuando enfrente hay un buen rival como ayer fue el Celta. Intentó mandar en el juego, dominar el balón y parecía que lo conseguía, pero invariablemente las ocasiones siempre eran blancas. Cada cinco minutos una, la media mortífera de este Madrid que tan cómodo se siente jugando de arreón como controlando el tempo. Pese al penalti forzado de Cristiano, el Celta no se descompuso, siguió con su guión y nos hacía temer por llegar al final con un 1-0 trilero y vergonzante. El Celta resistió bien hasta el segundo gol. Y aquí todo acabó.

El Toto Berizzo se sentó y rezó porqué el hambre de Cristiano estuviera saciada con dos goles, pero no. El Mulo olía hat – trick y se lanzó como el veinteañero tras esa mezcla mítica de ternura y Chanel nº 5 un sábado noche, ávido de sensaciones y conquista. Y llegó el tercero. Y Carlo lo sentó, previo homenaje del mismo Bernabeu que hace tres años le pitó. Cuidadlo como el osito de Mimosin.

Del récord no hablo, aquí sólo hablamos de récords batidos, no igualados. El martes, si se consigue, si daremos cuenta. Hasta entonces, me despido como Gandalf en las minas de Moria: ¡¡¡ Disfrutad, insensatos !!!

Me gustó: Bale. Partidazo del galés. Y Pepe, enorme. Hasta Illarra aprovechó su oportunidad y dio quizás su primera muestra de jugador del Real Madrid. Sólo falta que llegue Medrán.

No me gustó: Ramos cada vez que va al choque deja un cardenal, un arañazo, una marca. Si no mancha, tizna, que dicen en mi pueblo. No me gusta que siga sin asumir ese triste récord de ser el jugador más sancionado de la historia del Madrid, que también es un récord, no sólo el de 300 partidos. Más nobleza y cabeza, que riman y son tan necesarias.

Pepito Grillo: Magnus Carlsen, pese a tener nombre cervecero, es campeón mundial de ajedrez. Y madridista como es lógico. Ayer hizo el saque de honor por segunda vez en el Bernabeu ¿Cuál es la moraleja? El madridismo, como siempre defendí, es de inteligentes.

Y tranquilos los críticos. No se me olvida comentar la actuación arbitral, claro que no. Undiano, cariño, esos penaltis nos los pitas en el Camp Nou y cuando nos jugamos la Liga. Y expulsas de paso al defensa. Los demás, para ti y para quién los necesite, ¿vale? Gracias. Besos.


Franciscus: Bale y el Mundialito de clubs. Ya sabéis cual es la especialidad del galés: los goles decisivos en finales. El 20 de diciembre otro. Avisados quedan.

30 noviembre 2014

Récord, pero merecimos más


Málaga 1 – Real Madrid 2

Málaga recibió en contra de su costumbre: frío y lluvia. El equipo llegó con menos descanso que nadie. Y por fin lo denunció Carlo, que es más mourinhista de lo que parece. Alineación de gala, dentro los condicionantes. Porqué Isco, el boquerón, en sólo dos partidos ya ha dejado claro que el hueco de Modric no lo llena él, le pertenece.

Atrás quedaron aquellos inicios aburguesados de otros tiempos. Este equipo sabe y quiere ganar, mientras antes, mejor. Mientras más, mejor. A los 3 minutos el desconcertante Bale ya había avisado a Kameni de que iba a ser una noche de perros. Y lo fue para el camerunés. El Madrid es especialista en casting de porteros rivales y el malaguista de ayer pasó con mejor nota (como es tristemente habitual) que el nuestro.

Casillas, demostró de nuevo que las suplencias, pese a su indiscutible veteranía, son para él como el microondas para el pescado, lo abotargan y reblandecen. En un partido de sólo regular exigencia dio muestras de lo mejor y lo peor. Lo mismo te saca de dentro – no sé si entró – un balón imposible, como casi se mete un tiro de niño de cuarto de primaria. Seguiremos esperando a Carlo.

Enfrente teníamos un Málaga culérizado, con continuas reclamaciones, manos en alto, caídas teatrales (desde aquí reclamamos el Óscar para Castillejo por sus continuos e insistentes chapuzones) y demás parafernalia que creíamos desterrada pero que aún dan sus frutos, y más si son contra el Madrid. Si no, que se lo pregunten a Isco Boquerón, perdón, Alarcón. No obstante, los malacitanos no perdieron en ningún momento la cara al partido, y habría que recordar que otros aspirantes se dejaron aquí dos puntos no hace demasiado.

En otros tiempos de incertidumbre, quizás este partido hubiera muerto en tablas, quizás. Pero con este Madrid, no. Este equipo es una máquina de hacer fútbol tan plena de talento como de entrega, tan llena de ambición como de humildad para ayudar al compañero, tan letal a la contra como imperial en el manejo del partido. Un equipo pleno de juventud madura y experta. Un señor equipo.

Los que vieron a Cristiano fallar ayer lo que falló, grábenlo. Porque no volverán a verlo otra vez. Pero el Balón de Oro, curiosamente, no hizo demasiados aspavientos quejándose de su mala estrella, ayer no. A cambio ofreció un partido pleno de entrega y generosidad, con el equipo y con sus compañeros de delantera. Ya saben sus próximos rivales lo que les espera: hoy no marcó. Sólo se limitó a asistir a Benzemá y Bale. Sólo eso.

Ayer se batió un récord, si, pero lo mejor, estoy seguro, está por llegar. A por ellos.

Me gustó: Isco y Kroos, Kroos e Isco. Fantásticos. Además me encantó comprobar que por fin una grada aclamara a un exjugador que los abandonó por el Real Madrid. Ya está bien de que encima que dejamos la chequera, quedemos como explotadores coloniales.

No me gustó: Los laterales no acaban de llegar a la media del equipo. No es que estuvieran mal, pero desmerecieron el conjunto. De Casillas sólo espero que hable Carlo. Y del árbitro, a Sánchez Arminio.

Pepito Grillo: Esta semana hemos asistido a dos polémicas en el madridismo, una externa y otra interna. A falta de argumentos deportivos para rajar, buscamos en los detalles, que es donde está el demonio. La externa es la eliminación de la cruz del escudo en una tarjeta. Polémica ya vieja, de marzo de 2012, que nuevamente sale a la luz. No creo que sea conveniente renunciar a un símbolo de tu identidad por dinero. El Real Madrid es y debe ser un club transversal y con estas decisiones sólo se contribuye a asumir criterios religiosos donde sólo hay deporte. Somos un club tolerante y sólo quienes negocien desde esa exigencia son dignos de compartir nuestro escudo.

La interna es la persecución y crítica de que ha sido objeto la Asociación Primavera Blanca. Nunca comprenderé la obsesión cainita y la lucha de egos que históricamente sufre este madridismo, tan universal en sus planteamientos como paleto en sus cuitas de portales de barrio. Este enfrentamiento, aunque tan ínfimo y reducido que estoy convencido que el 80% del madridismo ni se ha enterado, afecta a la grada de animación. Por eso me preocupa. Proyecto ilusionante que al parecer no interesa defender por tantos que tachan como “pipero” al Estadio. Cordura, por favor. Y mesura en el ego por parte de todos.


Franciscus: Jesé, Bigflow, será determinante en abril. Hoy casi nadie se acuerda de él, pero nos refrescará la memoria brutalmente con su fútbol.

25 noviembre 2014

En modo Imperium


 Eibar 0 – Real Madrid 4

El Eibar tampoco es piedra de toque. Ni se tropezó en ella. Los agoreros, esa especie tan prolífica, advertían de la dificultad de la empresa: Vascongadas, campo pequeño, pierna fuerte, equipo aguerrido..................... patatín, patatán. Parecía que Eibar era la aldea pequeña gala de Axterix y Obelix y el Real Madrid las legiones de César, poderosas, pero condenadas a la hecatombe. Pero en esa historia hay un cambio pequeño, aunque trascendental: La poción mágica la tiene el Madrid y se llama CR7.

Y eso son palabras mayores. Aunque fue Bale, que como Obelix no necesita de la poción, quién se disfrazó de superhéroe al iniciarse el choque. Suyas fueron las primeras embestidas, el empezó a bombardear Ipurua. La maquinaria con CR7 se activó y empezó su lento pero inexorable camino hacia la goleada, 1,2,3 y 4. Y con cada gol los rivales empequeñecían, las gradas perdían un poco más de ánimo pueblerino endomingado y la sentencia se tornaba más y más implacable.

Cristiano visitó Eibar. Ya tienen para contarle a sus nietos. Lo de jugar en Primera sería una anécdota sin ese gran detalle. Ya pueden contarle que vieron a un equipo que jugaba al fútbol en modo Imperium, conquistando reinos inaccesibles, derribando murallas y haciendo que su mensaje sea cada vez más universal, más claro, más irreprochable, bajo el bastón del César Ancelotti.

Ancelotti volvió a burlarse de los ráppeles mediáticos de turno y eligió lo que todos querían pero curiosamente ninguno pronosticaba. Fue Isco quién suplió la trascendental baja de Modric. Y lo hizo bien, gracias a la similitud de sus condiciones y técnica. En los cambios, optó por tres soluciones defensivas y nadie le tachó de italiano, que también es curioso. Sentó a CR7 y nadie cayó en la cuenta de que su, al parecer, proverbial egoísmo le pusiera mala cara. Todas son buenas noticias. Cuando el asunto está bueno, hasta los machos dan leche, que dicen los vaqueros de mi tierra.

Me gustó: Kroos, imperial. Partidazo el suyo, pleno de poderío, visión de juego y recuperación. Inabordable. James muy bien.

No me gustó: Carvajal dejó dudas. Le está costando tras la lesión. A principios de temporada su superioridad sobre Arbeloa era manifiesta, hoy no lo es tanto.

Pepito Grillo: Formas de entender el “madridismo”. Es muy curioso como cuando Xabi Alonso se marchó a un rival directo, sobre la campana, casi con nocturnidad y alevosía, en lugar de afearle el hecho, la gran mayoría apuntaron sus invectivas al Palco, mandando de paso loas al donostiarra por “lo que nos había dado”. Ahora sin embargo por el simple hecho de dar una opinión, que debe ser respetable como todas, le tildan de antimadridista, de Judas, de traidor. Nunca comprenderé como para algunas cosas, tenemos piel de rinoceronte y para otras una piel más etérea que la moralidad de Urdangarín.

Otra sorpresa. Isco jugó con la Selección, fue referente, hizo un partidazo, marcó un gol antológico. Demostró en suma que puede y debe ser el líder emergente de España. Sin embargo, el debate era si debía quitar el sitio como titular a.......................... Bale. Hombre, digo yo que con los antecedentes el debate debiera ser si el titular en el próximo partido de la Selección debe ser Isco o Iniesta ¿no?. Ayyyy con la madriditis.................. Como dijo un sabio, nunca debemos competir con los imbéciles, tienen mucha más experiencia y siempre te ganan.

Para terminar, la imagen de la jornada fue ese padre en Eibar, con su pequeño, ambos ataviados con la camiseta local. Con el segundo gol de Cristiano, el chaval celebraba con jolgorio, brazos en alto. El padre, muy preocupado, trataba de apaciguar al festivo niño con apercibimiento de pérdida de la play, de la cena y del regalo de los Reyes Magos. Vanos intentos. El Madrid lava más blanco que el Ariel.

Franciscus: Cristiano será Balón de Oro. Muy fácil, ¿no? Pues venga, más difícil: Messi estará en el podium, pese al horrendo año. Y Kroos. El orden aún no sale en la bolita de cristal.


15 noviembre 2014

El mejor: debate bizantino


Como esta semana no ataca mi Madrid, y no voy a ser menos que Jesús Bengoechea que atiende escrupuloso su cita semanal con sus lectores, afronto el reto de hacer una entrada semanal sin fútbol por medio. Y el tema elegido es el debate sobre que o quién es el mejor.

Un primer ejemplo que ilustrará nuestra tesis sabatina: Carlsberg es una marca de cervezas que hizo una gloriosa campaña de marketing con ese lema de “Carlsberg. Probablemente, la mejor cerveza del mundo”. La palabra clave en el aserto es “probablemente” y su inclusión en el eslogan. Y su inclusión es obligatoria porque en publicidad está prohibido alardear de ser el mejor, si tal condición es indemostrable.

Otro ejemplo: Hace tiempo conocí a un señor muy mayor, casado con una mujer casi nada agraciada y bastante mayor también. Pese a todo, era muy celoso con la misma. Un amigo, sorprendido por la ferocidad del sentimiento, le indicó que le extrañaban sus celos cuando su mujer parecía poco propensa a recibir propuestas de terceros y el le contestó: - Si a mi me gusta, ¿porqué a otros no? Y el amigo calló y asintió ante la lógica aplastante de la respuesta.

Para gustos, colores, que dirían nuestros abuelos. Mi mejor casi nunca coincide con tu mejor, y es lógico y saludable, pues lo contrario sería convertir este mundo tan variado y vivo en algo uniforme, aséptico y gris.

Todo lo anterior viene a colación para probar mi tesis sobre la inutilidad y futilidad de debates que, periódicamente, pueblan el universo mediático-deportivo español. Ahí prenden, se desarrollan, mueren y vuelven a reproducirse preguntas tan irreales como las siguientes:

·        ¿Es Messi mejor que Cristiano?
·        ¿Es Cristiano mejor que Messi?
·        ¿Es Messi el mejor jugador de la historia?
·        ¿Es Cristiano Ronaldo el heredero de Di Stéfano?
·        ¿Es Xavi Hernández el mejor centrocampista de la historia?
·        ¿Es Iker Casillas el mejor portero de la historia?
·        ¿Es el Barca de Guardiola el mejor equipo de la historia?
·        ¿Es el Madrid de Ancelotti mejor que el Barca de Guardiola?

Si la cátedra de estudios mediáticos de la Universidad de Stamfordhire hubiera tenido presupuesto para analizar todas esas propuestas, y otras parecidas, en lugar de dedicar sus esfuerzos a algo tan loable como el papel de la oruga camaleónica en la polinización del tomate raf, nos asustaría conocer la millonada de minutos de radio y televisión que cuestiones “tan trascendentales” como las expuestas han sido despilfarrados.

Y para contribuir a desterrar de una vez por todas, tanto debate estúpido, aporto desde aquí mi pequeño granito de arena, proponiendo cuestiones comparables a las enunciadas antes:

·        ¿Es Velázquez mejor que Goya?
·        ¿Es mejor Goya que Velázquez?
·        ¿Es Picasso el mejor pintor de la historia?
·        ¿Es Hamilton el heredero de Senna?
·        ¿Es la Puch Minicross el mejor ciclomotor de la historia?
·        ¿Es la 5ª Sinfonía de Beethoven la mejor de la historia?
·   ¿Es la sinfonía nº  35, Haffner, de Mozart mejor que “Cien gaviotas” de Duncan Dhu?

Sobre el mejor, y para terminar, termino resumiendo mi propuesta. En mi opinión si se apostilla el mejor a algo o alguien, ha de ir acompañado de "para mí" como sufijo y no convertirlo en verdad universal.

Y si por el contrario ustedes quieren perder más el tiempo..............

¿Quién merece el Balón de Oro?