Frontispicio

Objetivo: 26/05/2018 - Kiev

22 julio 2017

Hacer un Gayá


Para empezar esta Tesis Doctoral o Trabajo Fin de Grado, que no sabemos para que dará de sí, pongámonos en situación con los antecedentes:

¿Quién es Gayá y sus circunstancias? José Luis Gayá es lateral izquierdo del Valencia C.F. y de la Sub-21 de España, aunque nunca ha gozado de titularidad fija en ninguno de los dos equipos. En la pasada Euro sub-21 ha sido suplente. En Enero de 2015, con 19 años y recién debutante con el Valencia se filtró a los medios el interés probado del Real Madrid por su fichaje. Eso motivó la reacción alérgica de la afición y medios che y, a la postre, su renovación por el Valencia. Así, pasa de tener contrato de canterano a ser el futbolista más caro de su plantilla tras menos de treinta partidos en Primera. Brillante.

¿Cuál es la moraleja que se desprende de la anterior pregunta, que diría Samaniego? Fácil, el representante de Gayá utilizó al Real Madrid como señuelo para que el Valencia picara ofreciendo una renovación a la que ni soñaba dos meses antes. Además el Valencia, pese a saberse timado como vulgar víctima del tocomocho futbolístico, podía presentar a su hinchada (ya hinchada de por sí ante el opresor blanco) el timo como una victoria orgullosa. Y así todos contentos.

Volvamos al presente. En un mes de junio plácido tras la victoria de Liga y Champions, desierto de noticias que justificaran el jornal a la miríada de periodistas que se ganan las habichuelas hablando y escribiendo sobre el Madrid, saltan casualmente dos noticias como fulgurantes fichajes: Donnarumma y Bonucci son objetivo preferencial del Real Madrid. Todo el mes de junio dando la matraca…………….. Están casi hechos, sólo faltan los flecos………… patatín, patatán…………….


El 4 de julio se anuncia la ¡¡ sorprendente !! renovación de Donnarumma con el Milan, pasando a cobrar el triple de lo que ganaba. Además el acuerdo obliga al club a "fichar" a su hermano Antonio como portero, pasando éste a cobrar 1 millón de euros. ¿Os recuerda algo esto?.


El 17 de julio se anuncia el fichaje de Bonucci por el Milan, por 40 millones de euros. Y de paso, casualmente, el jugador pasa a cobrar 6,5 millones de ficha, casi el doble de lo que cobraba. ¿Es esto un patrón de conducta? Si, amigos, si. Claro que si, blanca y con asas: una Champions.

Estos tres ejemplos son unos pocos dentro de las decenas de fichajes con los que año a año nos "obsequian" los sesudos periodistas. Creo que queda claro el modus operandi de "operaciones" que, con el Real Madrid como señuelo, enriquecen a jugadores, representantes y periodistas temporada tras temporada. Más viejo que el hilo negro.

Y como os supongo gente avisada, culta e inteligente (en consonancia a vuestra condición de lectores de este blog de culto), sé que a estas alturas os surgen, como luceros en agosto, dos brillantes preguntas:

¿La connivencia entre periodistas y representantes es gratuita, casual e inocente? Seguro que si.

¿Y el Madrid? Supongo que tras los "incidentes" alguien llamará al representante de turno y le advertirá que les debe una, que no olvide en el futuro que su silencio cortés vale oro ¿no?. Yo así lo haría.


Feliz verano, que disfrutéis de fresco y solaz y reflexionéis, como tarea de los cuadernos de verano Santillana, la siguiente cuestión: ¿Si no era con dinero, cómo favorecía y pagaba adhesiones Villar a los tres clubes (Barca, Atlético y Athletic) que lo apoyaron SIEMPRE? La respuesta en la próxima entrada.

16 julio 2017

Gusta el proyecto Zidane.3


El Madrid se va a Los Ángeles, pero para ir al cielo, hay que ir a Kiev, no lo olviden.

Y el Madrid de Zidane ya está poniendo los mimbres para intentar estar presente en la cita ucraniana el 26 de mayo de 2018. El reto es mayúsculo, pues si doblegar la maldición que impedía al campeón de la Champions repetir era una gesta, conseguir tres seguidas ya es casi impensable. No obstante, con vistas a conseguirlo la maquinaria blanca está funcionando de forma óptima en todas sus áreas. El Presidente campa a sus anchas ante la huida despavorida de opositores serios y menos serios. Zidane y sus ayudantes han conseguido (sin inventar el fútbol, que eso es cosa de SuperPep) una plantilla sin fisuras y a la que se califica de forma casi unánime como la más completa del mundo y un departamento de Dirección Deportiva que parece ser un maestro consumado de Tetris, pues todas las fichas le encajan a la perfección.

A día de hoy ya sabemos que esta temporada no vestirán de blanco, motu propio, Pepe, James, Coentrao y Mariano. Y en correspondencia, José Ángel Sánchez ha puesto a disposición de Zidane a Vallejo, Ceballos, Theo y Llorente. Las que salen por las que entran, que diría un pastor en mi pueblo. A primera vista, es evidente que se vuelve a incidir en el rejuvenecimiento de la plantilla. Y este rejuvenecimiento no implica una merma de calidad, además de conseguir un importante ahorro en las fichas de los jugadores y con un balance positivo entre el gasto de fichajes y los ingresos por ventas, pese a que todos esperábamos más de la venta de un activo como James.

Con esta plantilla se afrontará, casi con total seguridad, las Supercopas de Agosto. Sólo queda hasta el final de agosto, soportar con paciencia franciscana los cebos de la astracanada mediática, o sea, saber si Morata encuentra alguien que pague por lo que dice su padre que vale y si pagan por Mbappé lo que dicen que cuesta. A mí Morata me gusta, pero si el chico no está a gusto, lacito y a por Aubameyang. Sobre Mbappé no me pronuncio, pues casi ni le vi jugar, ahí aplico el hashtag #LQDJAS.

Buen verano y paciencia, que ya mismo juega el Madrid.

Franciscus: Insisto, Aubameyang...................


P.D. Para el siguiente post veraniego, os dejo tarea para ir preparando la materia: ¿En que se parecen Gayá, Donnarumma y Bonucci?

13 junio 2017

La torpeza de Pierre


Hay días en los que levantarse para trabajar es un placer y para Pierre Beauvois aquel era uno de ellos. Trabajaba como camarero de comedor en el Foro Grimaldi de Montecarlo y, dado lo ilustre del sitio, era habitual conocer a famosos y personalidades ilustres. Pero hoy era un día especial. Hay famosos y famosos, y para él Zinedine Zidane era como el Alpe D'Huez en el Tour, fuera de categoría.

Pierre había nacido en Puisseguin, pueblecito cercano a Bourdeaux, y lógicamente era seguidor acérrimo del Girondins. Tuvo la suerte de contemplar varias veces al, quizás, mejor Girondins de la historia, con Battiston, Giresse, Tigana, etc…. Pero todo quedó empañado ante aquel equipo que en 1995 ganó la Copa Intertoto, el mayor éxito internacional de su equipo. Y en ese equipo campeón, brillaba con luz propia un jovencísimo Zinedine Zidane. Con sus ruletas, con aquellos controles orientados de seda, con su elegancia cautivó a todos los girondinos y a Pierre en particular. Desde entonces, para él hablar de fútbol era hablar de Zidane.

Pero claro, su talento brilló tan fuerte que rápidamente deslumbró a los ricos de Europa y aunque su fichaje por la Juventus lo entristeció, supo que era algo inevitable, pues aquel jugador estaba destinado a ser de los más grandes en el fútbol. Tanto era así que dos años antes había ganado el Balón de Oro y esa tarde sería honrado como uno de los mejores jugadores de la Champions.

Y ahí, precisamente esa tarde, sus vidas volverían a unirse, lejos de Bourdeaux. Estuvo toda la mañana ilusionado, soñando con poder tener la ocasión y la suerte de poder pedirle un autógrafo sobre esa foto de Zizou con la bleu del Girondins, que guardaba como oro en paño junto a sus bufandas y banderines. Ojalá.

A la una, como siempre, entró por la trasera del Foro Grimaldi, dispuesto a montar la sala para la cena de gala que organizaba la UEFA para la entrega de los premios de la Champions. En acarrear mesas y sillas, montar con primor los centros, cubiertos y vajillas se le fue la tarde, azuzado por su jefe de sala, capataz de galeras que no cesaba de marcar ritmos, evidenciar mínimos fallos y repetir machaconamente que espabilaran, su trabajo lo iban a ver en todo el mundo.

Una vez todo dispuesto, uniforme de gala y a esperar a los invitados. Supo anticipar su llegada, dado que a sus vestuarios ya llegaba el incesante maremagnun de los curiosos que esperaban para ver y requerir a las estrellas del fútbol mundial. Cuando se dirigió a la sala, supo que era su día de suerte: ¡¡¡ En una de las dos mesas que debía atender estaba reservado el sitio para Zizou !!! Tanteó con mimo la foto que guardaba en el bolsillo interior de la chaqueta y le pidió a la chica del guardarropa un bolígrafo para estar preparado.

Y tras una ansiosa espera, como el novio que espera ver aparecer a su radiante novia en la puerta de la iglesia, se descubrió emocionado ante la cercanía de su ídolo. Llegó Zizou, junto a varios invitados, sin reparar en su presencia cortés y expectante. Tomaron asiento, diez invitados por mesa. Había que servir el champán que servía de bienvenida al acto y cuando tocó el turno de servir a Zidane, éste le sonrió, de esa forma franca y clara que tan bien conocía por televisión. Los nervios del momento le jugaron una mala pasada y al escanciar, una pequeña parte del champán cayó sobre el mantel.

Enrojeció y balbuciendo sus disculpas, se retiró maldiciendo su falta de templanza. La comida fue desarrollándose despacio, entre discursos, entregas de premios y aplausos, que le ayudaban a hacer un servicio más relajado. Así pudo fijarse que en la mesa de Zizou, sólo conocía a un señor bajito, con gafas ………. el todopoderoso presidente del Real Madrid. Casi nada, casi sentía la envidia de su novia cuando se lo contara, dado que era madridista.

Llegaba la hora de los postres y con nervios esperaba la mejor ocasión para abordar al ídolo francés y pedirle su autógrafo. Sirvió pronto su comanda, charlota de fresas y crema bavaroise a la vainilla. Respiró hondo, resopló, se aseguró que el jefe de sala no rondara cerca y dio un paso adelante dispuesto a abordar al jugador. Pero en ese preciso momento, el presidente del Madrid le hizo una seña casi imperceptible para que se acercara. Cuando estuvo a su lado, le entregó una servilleta doblada y en buen francés le susurró al oído: "A Monsieur Zidane, s'il vous plait" acompañando la confidencia con un gesto hacía el indicado.

Radiante con la feliz coincidencia que le permitía abordar al jugador de forma natural, trotó hacia él, ensayando su discurso……………….. Y la catástrofe se cernió sobre él como el martillo de Thor. Llevado por su ansiedad, no había reparado en la muleta que, descuidadamente, había puesto hacia atrás el señor mayor que se sentaba junto a Zidane. Tropezó en ella y en un acto reflejo no pudo evitar al caer agarrarse al mantel de la mesa, arrastrando hacía sí y hacía Zidane gran parte de las cercanas copas y platos con los postres casi íntegros.

El estrépito fue monumental, con la vajilla haciéndose añicos y los cubiertos tintineando por el suelo. El jefe de sala, raudo, se abatió amenazadoramente sobre él, con el gesto descompuesto e iracundo. Asustado, creyó percibir incluso un resto de babilla que se le escapaba de la comisura de la boca. Intentó componerse, levantándose raudo, intentando minimizar el desaguisado cuando descubrió azorado el estropicio que había causado a su ídolo. Todo su traje estaba manchado.De arriba abajo. Un desastre.

Y como el niño que ante San Agustín intentaba meter el agua del océano en un hoyo, el intentó con la servilleta que le había entregado Florentino Pérez limpiar la pechera de Zidane para devolverlo a su estado inicial. Pero la furia de su superior fue más rápida y arrebatándole la servilleta de las manos se dispuso él mismo a enmendar la catástrofe, mandándolo airadamente hacia la cocina, mientras farfullaba mil excusas que le incriminaban.

Cabizbajo, se retiró, no sin antes advertir la ansiosa mirada con la que el presidente del Real Madrid, le instaba a realizar su recado inconcluso. Su turbación sólo le permitió abrirse de brazos, agachar la cabeza y hacer mutis por el foro.

Un buen rato después, el jefe de sala se cambiaba para volver a su casa y al quitarse la chaqueta, se le cayó una servilleta manchada del bolsillo interior que, con los nervios, había guardado sin darse cuenta. Al recogerla advirtió que estaba escrita en un lado. Curioso leyó el mensaje: ¿Vous voulez venir jouer le Real Madrid?. Pensativo, volvió a leer la servilleta y sin hallar ninguna solución al enigma, la tiró a la papelera del vestuario.

04 junio 2017

12 Rey Real




Juventus 1 – Real Madrid 4

¡¡¡¡ Que bonito es ser del Real Madrid ¡¡¡¡

Los deterministas dicen que todo lo que sucede forma parte de un plan prefijado. Si es así, Dios es del Madrid, si no, no se entiende. Ayer el Madrid volvió a hacer historia, no sólo ganando una Champions más sino sumando un nuevo récord a su larga lista: ser el primer club en ganar dos Champions consecutivas.

Pero como el madridismo es insaciable, ya les pedimos uno nuevo: ser el primer club en ganar tres Champions consecutivas. Es más, exijo a la UEFA que la próxima Final, la ponga en martes y así podamos decir eso tan manido de “trece y martes……………..”.

 Pero lo más importante no es eso, lo más importante es que el Madrid ha vuelto a hacer muy, muy felices a millones de personas. Y ese es el fin último del Real Madrid: procurar la felicidad. Aunque para ello haya que derribar escollos como la Juventus de Turín. Que dolor de muchachos, si dicen que el fútbol le debe una Champions al Atleti, con la Juve está entrampado para toda la vida……….. Forza Juve, fuiste un digno rival, pero parar a este equipo es muy complicado.

Y en el primer tiempo, lo intentaron. Vaya que sí. Tardaron sólo siete minutos en aguar nuestro vino de victoria con un golazo de Manzukic que confirmó mis negros presagios previos. En el descanso, las caras en el salón que mi Peña preparó con mimo eran de preocupación, el comentario general es que habían jugado mejor, que  dominaban la contienda. Pero todo eso sólo sirvió para que la victoria fuera aún más dulce, más celebrada.

Fue comenzar la segunda parte y mi particular test de los tres primeros minutos indicó que el Madrid que salió era el primo de Zumosol del que abandonó al descanso. Presión muy arriba, líneas juntas, circulación rápida, con Marcelo e Isco tomando el protagonismo que durante el primer tiempo se empeñaron en ofrecer en negativo. Y Modric volvió a sonreír, claro. Yo hice lo mismo. Supe que las aguas se abrirían y que Cristiano, cual Moisés, nos llevaría a la tierra prometida: el Olimpo de la Champions.

Con la inestimable ayuda de Casemiro, empeñado en dar la razón a Allegri, que no es tonto. Su gol fue el gol de la noche. Fue entonces cuando el madridismo supo que ya no había vuelta atrás y las puertas de la gloria se abrían gozosas, como los brazos de Penélope ante Ulises. Después ya sólo hubo alegría, confianza en la victoria y la exhibición de un equipo magnífico, lleno de talento, que atropelló a una Juve que llegaba con la vitola de equipo casi inexpugnable y volvió a Turín con el convencimiento que ya conocía cual era la cumbre de este deporte y que le quedaba muy, muy lejos.

Final. Ramos levantando de nuevo la Orejona y a volver a revivir tantas noches de alegría, con los cohetes, los brindis, los abrazos, niños felices con su corteo de banderas hasta la plaza donde espera una fuente blanca, talismán y promesa de felicidad presente y futura. Madridismo en vena, sintiendo como la felicidad iba, poco a poco, llenando todos mis poros. Cumplí mi ritual de mojarme de esa agua de la fuente blanca, ayudado por unos niños bañándose en ella, y ahí supe que el futuro es blanco.

Hace un tiempo dije aquí que se daban todas las condiciones para que este equipo  emulara a aquel Madrid de las Cinco Copas de Europa y llevamos camino de ello. Tenemos una envidiable capacidad económica, un gran presidente que aporta estabilidad (a ver quién es el guapo que se presenta a las elecciones este verano) y un equipo pleno de calidad y talento, pero con una juventud abrumadora de promesas futuras. Y lo mejor de todo, viene el VAR, herramienta imprescindible para evitar sucesos bochornosos vividos recientemente y que tanto dañan a este deporte.

Y es que si tiene mérito ganar tanto como ganan, hacerlo contra mafias tan chuscas como las que gobiernan el fútbol en la actualidad tiene triple mérito. Sólo dos datos para avalar lo dicho:  1.- Cuando al Barca en Liga le pitaron el último penalti en contra, el Madrid tenía dos Champions menos. 2.- Desde el 15 de septiembre de 2015 no le pitan un penalti a favor al Real Madrid en Champions. ¿Anomalías? Desgraciadamente no, no cuela.

Gracias por tanto Real Madrid. Un día menos para la Décimotercera.

Voy a poner la bandera blanca en el balcón, pero no me rindo………………. 

02 junio 2017

¿Isco o Bale? Los dos


         Mañana el Madrid tiene una cita con la historia. Que en su caso, con 11 Copas de Europa a cuestas, es mucho decir. Será un partido especial, como toda final de Champions y hay múltiples debates en torno al mismo. Pero la casquivana brigada mediático-mierdera de este país se ha encargado de proponer uno sobre el resto: ¿Jugará Bale o Isco en el once titular?

         Y aquí, para la previa, quiero dar las razones que me llevan a a decidir que, si yo fuera Zidane, no sólo jugaría con Bale de titular sino que Isco también sería titular.

         Primero.- Aunque pueda parecer raro, en principio me desmarco del debate creado de forma interesada; Isco no es el sustituto natural de Bale, aunque quieran reducir el debate a sólo ellos dos. Yo veo más a Isco en el mismo sitio que Benzemá, por ello mi propuesta sería jugar con un 4-3-1-2, donde Isco jugaría de media punta (su sitio natural) y arriba Cristiano y Bale con plena libertad. De esta forma aprovecharíamos del galés su capacidad de tiro lejano ante defensas cerradas y su condición de mejor cabeceador del continente en jugadas a balón parado.

         Segunda.- En caso de que Bale no aguantara y se lesionara antes de tiempo (damos por hecho que no está para aguantar 90 minutos) entraría Benzemá, con lo que tendríamos de forma natural el 11 que también ha funcionado en el tramo final de Liga con mucho tiempo para recomponer esquemas tácticos. Si saliera desde el banquillo en el minuto 65-70 aproximadamente, en caso de lesión, el equipo quedaría hipotecado en el tramo final, perdiendo un cambio a poco de terminar, máxime si se vislumbrara una posible prórroga.

         ¿Qué os parece? De todas formas, no nos engañemos, esta propuesta sólo es una escusa para entretenernos en debates estériles que nos ayuden a sobrellevar el eterno pre-partido. Sé que Zidane tiene muy claro su estrategia, confío en él, confío en el equipo y sólo espero que empiece ya el partido y el Madrid confirme que, aunque pueda parecer fatuo (que lo es), sólo depende de si mismo, pues es el mejor equipo del mundo.

         Hala Madrid y a esperar que al final no tengamos que pedir de nuevo el VAR.
         
          Franciscus: 1-2 en la prórroga. Amén.



22 mayo 2017

Maravillosa #33ª


Málaga 0 - Campeón 2

Para los que tenemos cierta edad, finales de Liga como éste nos dan cierto repelús. Como dice el refrán, el gato escaldado, del agua fría huye. Y a los madridistas talluditos, estos finales de Liga tan inciertos nos traen tufos como los de Tenerife o Valencia, en los que no siempre la normalidad deportiva decantó el resultado final y en el que siempre resultó beneficiado el mismo rival que nos encontrábamos ayer.

Por eso, por la mañana los sentimientos eran encontrados: por un lado ilusión en volver a vivir una jornada histórica, en sumar un peldaño más en la gran pirámide de títulos que exhibe el Real Madrid. Por otro cierta inquietud ante lo incierto de la empresa, no por dudar de nuestra valía, sino debido al evidente sesgo arbitral sufrido en tantas de las últimas Ligas. Confiante, pero prudente, vestió, pero informal, que diría la Martirio. Y con esos ánimos cogimos carretera y manta para Málaga, pues disponía de la enorme suerte de poder ser espectador y partícipe del acto final de Liga.

Atravesando la vega del Guadalquivir, con sus pueblos blancos, pensaba que de poder elegir el sitio donde jugarse la Liga, exceptuando el Bernabeu, Málaga era una opción perfecta. Lujo de ciudad, abierta y alegre, bien comunicada, campo mediano y moderno y equipo digno pero sin asustar y afición como sus colores, celeste y blanca. En Málaga casi jugábamos en casa. Y así fue.

Málaga nos recibió como una amante obsequiosa pero algo esquiva, ofrecía su sol mediterráneo, pero lo disimulaba con ese cielo panza burra que tan bien conocen los malacitanos. No lo tomé como un augurio y optamos por la mejor solución para alejar sombras malafollás: disfrutar un espetito en la Malagueta, mirando al azul Mediterráneo. Mano de santo oiga. Ya veía media Liga en la talega de mis ilusiones.

La proverbial curiosidad de los de pueblo nos llevó a inspeccionar previamente el campo de batalla y así organizar la estrategia futura. La Rosaleda, a mediodía, se presentaba luminosa, limpia, muy bonita…. pero desierta. Ni un alma entre los puestos de bufandas. Por no pasar, no pasaban ni los taxis.

Para resarcir del chasco, apuesta segura en Málaga: paseo por el centro, zambullirnos entre el gentío frente a la Catedral o de la calle Larios, donde ya se empezaba a vislumbrar alguna camiseta blanca, aunque menos de las esperadas. Y a hacer tiempo para el almuerzo descansando frente a la Alcazaba, ayer con aires a Montmartre gracias a un sudamericano incansable que con buen gusto nos ofrecía melodías inmemoriales, tan pronto nos subyugaba con Ne me quitte pas y Amelie como cambiaba brillantemente el tercio al Oh, sole mío……. Mágico. Casi me olvidé de Villar, Zidane, Cristiano, De Burgos Bengoetxea y resto de protagonistas de la promesa de la tarde.

La final, pues de eso se trataba, no nos engañemos, se acercaba sigilosa pero inminente y que mejor preludio que almorzar en comunión madridista, recordando momentos mágicos de Lisboa y Milán, oyendo sabios consejos de madridistas veteranos, rememorando, como exorcismo, las malhadadas tardes de Tenerife y decidiendo, como Zidanes de la vida, si sería mejor jugar con Isco o Kovacic, Nacho o Danilo, Cristiano o………….. venga, no seamos inocentes, Cristiano es innegociable y lo sabemos. Es salir con 1-0.

Nutridos y pertrechados, con la camiseta blanca como escudo ante el malfario, tomamos camino a La Rosaleda, apresurados y nerviosos ante el inevitable atasco. Acometimos las escaleras que nos ofrecían la puerta a la gloria de una Liga más, de continuar la leyenda. Y como prueba de que no era un partido más, ahí estaba la procesión de famosos, famosillos y famosetes que pululaban tras la zona madridista, aves de fortuna, a la caza de su minuto de fama. Tras el vomitorio, se mostraba una Rosaleda abarrotada, mucho celeste y mucho blanco. Esperanza.

Aclaramos la voz, subimos la lona para hacer partícipe al mundo que el Real Madrid nunca se encuentra solo donde juegue y ……………………………. a esperar. Tras tanto correr, había que esperar a que, como decía Sabina, nos dieran las ocho. Porca miseria. Comezón de nervios. Risas nerviosas y cánticos tras el bombo incansable. A darlo todo.

Comienza  por fin el partido y lo que iba a ser una epopeya se convirtió en un corto de La Vida es bella. Minuto 2 y Cristiano volvió a ser Cristiano. Casi no lo creía. No había dado tiempo ni a cantar dos canciones y ya estaba lo peor pasado. Ahí percibí que las miasmas de Tenerife se sumían por el desagüe de los malos sueños. Sólo podía ir a mejor. Y lo fue, claro, iba a ser una jornada mágica y perfecta, claro que si.

Aún no se habían apagado los ecos del maremoto del gol de Cristiano y la zona de peñistas blancos volvían a gritar de júbilo: Gol del Eibar…………. Estuve a punto de llamar al 112 para que mandaran a los Mossos a evitar que Gaspart se tirara por el balcón………….. pero los afanes de la Grada Fans no me lo permitieron, compréndanlo. Y así, sudorosos y felices fuimos transitando por el dulce camino de la victoria. Entre palmas y cánticos disfrutamos en nuestra portería del gol de Benzemá, de la increíble parada de Keylor, de las carreras de Marcelo, arabescos de Isco y el encaje de bolillos de Kroos y Modric …………. y la Liga se hizo blanca.

Y en blanca comunión con los jugadores, saludos a Zidane y homenaje obligado a Roberto Carlos, pasaban las canciones, excusas vanas que sólo servían como argumento fullero de intentar hacer eternos esos momentos de gloria, mágicos momentos que cuando llegue el final, nos pondrán una sonrisa de añoranza.

Bienvenida treinta y tres, tan esperada como fútil, pues el buen madridista sabe que su consecución sólo es una excusa para alcanzar la 34ª. A por ella.

Hala Madrid.

19 mayo 2017

Regalos, no gracias


El antimadridismo en bloque, asistido por su división mediática, están intentando por todos los medios presionar al Málaga (incluidos todos sus estamentos) para que se dejen la vida para evitar que el Madrid se proclame campeón de Liga. Por si eso no fuera suficiente y se diera la ventura de campeonar, ya llevan semanas sembrando la duda sobre posibles ayudas por omisión de malaguistas con antecedentes madridistas, especialmente Michel.

Yo estoy seguro de la profesionalidad de Michel y de todos sus jugadores, sé que intentarán ganar y ser deportistas cabalmente, pero por si aún hubiera alguna duda en sus mentes, les pido que se ahorren las ayudas, no necesitamos regalos. La gloria se conquista, no se encuentra.

Y si no quiero nada de nuestros rivales, menos de los árbitros. Espero que ni se les ocurra regalarnos nada, quitarnos tampoco, claro, pero espero que no sobreactúen cuando el encuentro esté decidido y no nos piten algún penalti dudoso e innecesario, con el sólo ánimo de enturbiar el triunfo, que nos conocemos, ¿eh Villar?. Sólo faltaría que tras la vergüenza de cumplir dos temporadas completas sin pitar un penalti en contra al Barca, con una sola expulsión, con los atracos de los dos Clásicos que han impedido que ya hoy fuéramos campeones, con los escándalos de San Sebastián, Valencia, Sevilla, Las Palmas,  Leganés, etc… se intentara crear la falsa opinión de ayudas arbitrales al Madrid, sólo faltaría…….. 

Por tanto, y  para resumir, sólo espero disfrutar el domingo de un partido de fútbol normal, sin historias raras, sin maletines ni pasteleos, donde gane el mejor y el espíritu deportivo brille sin mácula. Así tendremos casi todas las opciones de ganar una Liga muy disputada, merecida por los Zidane boys, puesto que son los mejores y así lo demostrarán. Ojalá.

Contra todo y contra todos. #33
Hasta el final, vamos Real

P.D. Si no fuera mucho pedir, me gustaría que el gol que pudiera dar la Liga lo marcara Danilo, y así tuviera el punto de apoyo que necesita para obtener la confianza que le ha impedido demostrar su valía.




                   

15 mayo 2017

La pegada, por fin


Real Madrid 4 -  Sevilla 1

Hoy si, hoy la pegada ha salvado al Madrid. Ya era hora por otra parte. Era un argumento que hacía falta en estos tiempos de nerviosa expectación. A estas alturas todos los argumentos son necesarios y más si compruebas el execrable sesgo del arbitraje que sufrimos. Si no lo estaba antes, hoy Undiano ha dejado meridianamente claro que nos van a poner todas las trabas del mundo. Y a los culés, alfombra roja, por supuesto.

Empezó bien el Madrid, con una pillería de Nacho que demuestra su máxima cualidad: la concentración permanente, que cuasi diría Franco Battiatto. Poco después, Cristiano la empujó. Que bien la empuja Cristiano, que suerte tiene el jodío, estar ahí, siempre, para empujarla. Dos goles con una sóla ocasión, chúpate esa Sampaoli. A partir de ahí, a sufrir. El Sevilla mereció más, mucho más, pero la suerte y un Keylor descomunal permitieron aguantar la ventaja al descanso.

En el inicio del segundo tiempo, el blandengue balance defensivo de media y defensa hizo bueno ese refrán de que tanto va el cántaro a la fuente que acaban marcando. Y marcó el Sevilla. Y no sólo eso, jugaba mejor. Los blancos estaban espesos, les costaba Dios y ayuda llegar al área contraria con fluidez y el balance defensivo era pésimo. El Bernabeu encogía el alma y el esfínter. Sólo la Grada Fans seguían empujando, indesmayables e impertérritos ante el temporal palangana. Y entonces, como McGyver, el alineador de la sonrisa y la flor hizo un doble cambio que, como dirían en una boda gitana, puso lo de arriba abajo.

Entraron Casemiro y Lucas y milagrosamente las aguas volvieron a bajar mansas y cristalinas. Los chakras se alinearon y el orden volvió. Que suerte tiene Zidane, oye. Y como Moisés con las aguas, como el galán que deja su chaqueta a la chica bajo una ventisquera, para que el Bernabeu quedara más tranquilo, hizo que calentara Modric, gesto que fue lo más parecido a una promesa de amor eterno. Tras la ovación al pequeño gran Luka, todas las piezas volvieron a encajar, CR7 la volvió a empujar (esta vez con un poco más de fuerza, limpiando la escuadra) y el reloj volvió de nuevo su monótono tictac de ocasiones blancas, con el metrónomo Kroos pasando de nuevo a la red. 4-1 y a seguir soñando.

Me gustó: Keylor, Nacho y Asensio. Y pónganles el orden que prefieran. Sobresalientes en su labor, creciendo en los momentos cruciales de la temporada. El presupuesto, que dirían los que no nos pueden entender.

No me gustó: Undiano Mallenco lo intentó, pero no lo consiguió. Comprobar a mitad de partido que el Madrid llevara la mitad de faltas que el Sevilla y el doble de tarjetas, fue la demostración más clara de su sesgo interesado. Ya soy mayor para creer en hadas y arbitrajes neutrales y a las pruebas me remito.

Pepito Grillo: Raúl, "el madridista" comentarista de BeinSports, se permitió decir durante el transcurso del partido: "Ha sido una lástima que la vaselina de Jovetic se haya ido al larguero". Y se queda tan pancho el tío. No sé qué secreto inconfesable de Florentino guarda, pero si no es así, es incomprensible que el personaje esté en Junio en el Bernabéu. ¿Que va a aportar? ¿Pellizquitos de monja?

James escenificó de forma brillante su despedida del Bernabéu. Una lástima, pero es lo mejor para todos. Un nuevo ejemplo de la exigencia del Real Madrid, donde no es suficiente ser un jugador extraordinario (que lo es), además hay que demostrarlo SIEMPRE y ahí el colombiano se durmió en los laureles. Suerte en Manchester.


Franciscus: Se va a sufrir más en Málaga que en Vigo, ojo …..