Frontispicio

Objetivo: 26/05/2018 - Kiev

24 marzo 2014

Lo clásico


Real Madrid 3 - Barcelona 4

Clásico: Que no se aparta de lo tradicional, de las reglas establecidas por la costumbre y el uso. (R.A.E. - 7ª acepción).

Ayer se jugó el Clásico, y como clásico, se ciñó en gran parte a lo que, últimamente, viene siendo tradicional: que el Madrid acabe con diez, que el árbitro perjudique al Madrid, que al entrenador madridista le entre un ataque de prudencia pertinaz y que Messi decida. Todo muy clásico.

Y las reglas no son del fútbol, pero si son las que al parecer vienen de la costumbre y el uso................ de Villar y Sánchez Arminio.

Antes del partido confiaba en Cristiano y temía a Messi. Por desgracia los temores se impusieron a la confianza. Confiaba en un Madrid imperial, dominante, campeón, pero me encontré con un equipo usurero con el fútbol, que guardaba sus joyas futbolísticas como un avaro desconfiado de que se le gastaran antes del final.

Dijo Mou que todos sus archivos quedarían en Valdebebas, pero o Carlo no sabe descifrar los organigramas del portugués o éste formateó los discos duros antes de emigrar a Londres. Si no, es difícil apreciar como el italiano vuelve a tropezar en las mismas piedras que el portugués arrambló a su llegada a la Liga.

El partido era una final, la primera de Carlo, y por no ganarla, hoy están obligados a ganar nueve minifinales. Otra oportunidad perdida para clavar seis clavos en el ataúd de la decadencia culé. En su lugar le conectó el desfibrilador cuando estaba presto a agonizar en la Liga.

Detalle que Busquets no supo apreciar, siendo pillado como virgen vestal en una orgía, pisando la cabeza de Pepe, haciendo gala de su odio, su bajeza y de la marrullería cobarde de los que lloran con un ojo y ríen con el otro. Eso si, no esperen que nadie pida su expulsión inmediata de la Liga, que el Barca le rescinda el contrato y que los culés admitan que un jugador así no tiene sitio en ese equipo, altar sacrosanto de la virtud y la ortodoxia futbolística. Hasta ahí podríamos llegar, nen.

Los noventa minutos fueron un torbellino, una Dragón Khan enervante, con unos sube y bajas espeluznantes. Iniesta encendió las alarmas, después Benzemá primero nos hizo dudar de su valía para darnos a continuación un enorme zas en toda la boca con un doblete espectacular, digno de un 9 estelar. Cuando todo iba bien y la esperanza y el optimismo rebosaban grada abajo del Bernabeu, Messi, bajito pero con alargada sombra, hizo tambalearse de nuevo la confianza.

Comenzó la segunda parte y Undiano empezó su recital, haciendo que el Sport en menos de diez minutos pasara de titular Robo a cinco columnas a asegurar que el Barca mandaba en el Bernabeu. Penalti y expulsión, el “Ábrete Sésamo” del imaginario culé. Otra vez con diez, otra vez polémica, otra vez el árbitro como protagonista del espectáculo. De locos. Y para terminar, el golpe de gracia, la daga en el corazón, la guillotina liguera, el ofrecimiento público de servilismo a Sánchez Arminio, un penalti más, a mayor gloria de esa élite maniquea que ya olvidó, quizás porque nunca existieron, aquellas frases tan contundentes de “Sandro, que más quieres que te dé” “saldo arbitral favorable” o “problemas familiares”.

Me gustó: Benzemá, golazo el segundo suyo. Y Di María, al que sólo le faltó salir tocándose repetidamente sus partes para que el Bernabeu apreciara la diferencia con la última vez.

No me gustó: El planteamiento de Carlo. Viejos errores, falta de confianza y de flexibilidad a la hora de ver los cambios de estrategia del rival.

Pepito Grillo: No me puedo creer que el mismo árbitro que no apreció nada en los penaltis a Khedira y Cristiano en el Nou Camp, tan claros y palmarios,  no vió la mano de Cesc, no observó el penalti a Di María cuando casi le empotran en la primera ocasión marrada de Benzemá, no apreció el patadón de Piqué a Bale, si apreciara en cambio con absoluta nitidez, con clarividencia, con la confianza de los justos, el penalti inexistente, no discutible, no, inexistente a Iniesta. Yo ya tengo una edad y esas cosas ya no me las creo. Es demasiado grande la rueda de molino para que trague con ella.

Franciscus: Dicen que hay Liga, es un espejismo. Ya han sido demasiadas veces para que no sepa apreciar lo que subyace debajo del césped. Y los atléticos, que hoy sonríen por su liderato, pronto serán miembros numerarios del Club de Viudas de Sánchez Arminio.

16 marzo 2014

Con sólo la incertidumbre como enemiga


 Málaga 0 – Real Madrid 1

Málaga es ciudad luminosa, abierta, alegre y bullanguera cuando ha de serlo. Es fácil contagiarse de su ambiente si llegas con ánimo de zambullirte en el corazón de sus gentes. Y sus gentes, la mayoría, son merengues de primera o segunda opción. Por eso La Rosaleda es plaza amable, plaza segura, campo donde habitualmente el Real Madrid cosecha esos puntos que ayudan a ganar Ligas.

Sin embargo ayer, pese a que los puntos se quedaron en el petate, no hubo demasiada alegría, demasiada luz. Fue un partido gris, lento, tosco, aburrido a veces y, sobre todo, impreciso. ¡¡ Cuantos pases fallados. Cuanto regate infructuoso, cuanto remate al vacío!! Y esa imperfección es, al final, lo que acaba de decidir que un partido sea un primor o acabe siendo un gurruño amorfo en el que, al final, sólo el resultado mereció el esfuerzo.

Y como muestra de que esa imperfección fue la culpable de que el partido no rompiera en algo agradable a los sentidos la tenemos en la jugada en que Di María, cual lagartija eléctrica, se retorció, saltó, dribló y se escabulló de cuanto malaguista se interpusieron entre su área y la de Willy Caballero, le dejó a Isco el regalo para que el debutante pasara de gris contribuyente a luminoso líder, rematando un partido importante en su tierra. Pero no, ayer no era el día. El bueno de Isco se llenó de balón, de ansiedad..... los dos segundos de los que dispuso se le hicieron instante y mandó a la Carihuela el balón en que estaba la papeleta de triunfador. Obviamente, salio derrotado.

En los prolegómenos pronosticaba sobre si Caballero (¡que gran portero!) sería el protagonista del partido....... y casi lo fue. Estoy seguro de que Cristiano lo tiene entre los porteros más insidiosos de la Liga. Se empeña en pararlas todas y ayer casi lo consigue. Menos mal que el zurdazo de CR7 se le escapó por debajo, sino a estas horas estaríamos hablando de que no está tan clara la cosa. Porque además la segunda parte fue casi un despropósito, en el que unos no podían y otros no sabían.

Al final los malaguistas, culés, indios y demás antimadridistas defendían que el Málaga mereció mas. Nada de eso. El Málaga no pudo merecer más puesto que es muy difícil empatar sin marcar un gol a un equipo que tiene a Cristiano Ronaldo, que ya sale con su camiseta del 7 y con su gol del vestuario. De serie. Es así de claro.

Lo único que tuvo a favor el Málaga fue la incertidumbre. El partido se sostuvo por la incertidumbre en el resultado. Si alguna de las tres o cuatro ocasiones claras de que dispusieron los blancos se hubiera materializado, en La Rosaleda habrían quedado sólo los recogepelotas y el bávaro antipático.

Pero no fue así y hubo que esperar a que el reloj diera la hora pendientes de si en cualquier falta, córner o tiro lejano de rebote se llamara a la injusticia. Pero no, esta Liga es blanca y todas las señales así lo indican, entre ellas la de ayer, que el año pasado hubiera sido un empate con gol de falta de Joaquín por toda la escuadra (no ha vuelto a marcar, creo).

Seguimos con la cómoda ventaja, esperando al Clásico, al partido que cerrará la temporada, si CR7 y Bale ganan a Messi, único escollo que separa al Madrid de Las Cibeles.

Me gustó: Bale. Vale mucho este chico, le falta un poco más de coraje en pedir los penaltis, más malaleche, forzar una amarilla, algo....... si no, no le pitan ni uno. Ayer demostró parte del fulgor que el año que viene nos deslumbrará.

No me gustó: Isco. Traspasado quizás por la presión de volver como estrella a casa. Ni Marcelo, otra vez sobrado, sin darse cuenta de que llevaba un brazalete histórico. Amrabat le hizo pasar una noche perra, pero casi ni se inmutó.

Pepito Grillo: Ha sido ocurrir una jugada un poco dudosa (patada volante a Duda) y la mala fama de Pepe volvió a salir a relucir. Y da igual que la señora del damnificado acudiera presurosa en su defensa, la jauría que estaba calmada tras su transmutación en Judas Iscariote a final de la temporada pasada con la rajada contra Mourinho volvió a abrir sus fauces y los calificativos gruesos, tóxicos, navajeros no han tardado en aparecer. Que lástima que la patada de Ivanschitz a Varane en el anterior partido no mereciera tanta inquina. Cría buena fama y échate a dormir, criala mala y échate a morir, que dice el aserto.

Veo con temor cuán sobrehumano esfuerzo han de vencer los árbitros para pitar un penalti al Madrid desde lo de Muñiz en Elche. Mira que son claros algunos, pero ni por esas. ¿Con qué les habrá amenazado Sánchez Arminio?

Franciscus: Vamos a ganar el Clásico, tranquilos, pero Messi nos lo pondrá muy, muy complicado.

11 marzo 2014

Aprovechando las oportunidades


Real Madrid 3 - Levante 0
(y#SúperLópez de portero) 

La ocasión era demasiado propicia como para desaprovecharla. Es como si la novia te avisa de que sus padres no van a estar en casa y a ti se te ocurre decir que vas de pesca con los amigos. No. Esas oportunidades son regalos del cielo que no sólo han de aprovecharse sino agradecer.

Agradezcamos pues al Valladolid su fe, al jardinero de Zorrilla su desidia, a Xavi que cada vez quite una vela de sus tartas de cumpleaños y que todos miren para otro lado, a Messi que no vomitara (había niños en Zorrilla), a Neymar por su fichaje, a su papá por la que ha montado y a Piqué que con su sacrificio visualizara hasta donde son capaces de llegar los ultras. Los padres se van, preparemos el diván.

Además, como Caparrós es un provocador nato, en lugar de comparecer al Bernabeu con su segunda equipación (que hubiera sido lo inteligente), lo hace con la azulgrana, que es al Madrid como agitar un pañuelo de San Fermín a un Miura en la calle Estafeta. Y lo que tenía que pasar, pasó.

Ancelotti puso a su once de garantías, les dio cuerda, un achuchón y a jugar. Y jugaron. Y corrieron. Y marcaron. Y divirtieron. Y dominaron de pe a pa. Y la grada de animación creció un poco más. Y Florentino se removió en su poltrona con el cosquilleo del placer. Por ser completa la tarde hasta se ganó la posesió y los córners, que todo son elementos del fútbol y no son moco de pavo.

Y es que hay días en que todo parece salir bien. Varane vuelve a la titularidad con una naturalidad que hace olvidar los funestos presagios con los que los malafollás se regodeaban en su bajeza. Navarro fue expulsado ¡¡ por fin !! dos temporadas tarde, pero bien expulsado. Caparrós, cual Platón en su Academia, discutía la expulsión con los oyentes de la grada, Marcelo marcaba con la derecha y hasta jugaron Isco, Nacho y Jesé, columna Sub-21, para dar migajas al piperío mediático.

Al final 3-0, ya que el buen central levantinista, en rapto de vergüenza torera, decidió materializar por si mismo lo que los palos habían negado al Madrid y apuntillar de una vez por todas a los chicos del navajero Caparrós, que vengo observando que sufren el mal de altura. Lo que a nivel del mar son patadas, coces y codazos sin cuento se van difuminando conforme suben a la meseta y quedan sólo en alguna coz dispersa.

4 puntos, 4. Y que me perdonen mis amigos atléticos, que alguno nos visita, pero sigo creyendo que nuestro rival para la Liga son los culés, por eso los obvio. Hemos pasado de 6 abajo a 4 arriba, en muy poco tiempo. Se atisban signos de derrumbe en el país pequeñito. Se aproxima una Primavera Blanca.

Y terminó la historia, se levantan del diván, él con los ojos brillantes y ella con una sonrisa cómplice. La vida y la primavera.

Me gustó: Di María. Cada día deja los dedos más tiempo en el enchufe. Increíble el derroche físico y la entrega de la que hizo gala el Fideo. Y Alonso, que ayer manejó como un visionario. Bueno, todos, que estoy facilón.....................

No me gustó: Que el patadón que se llevó Varane en la rodilla se quedara, no sin roja, sin siquiera amarilla, indica claramente el nivel del arbitraje español. Hoy entiendo un poco más como pudo pasar lo que pasó en el derbi.

Pepito Grillo: Veo cada día más clara la inminente caída de la Matrix culé. Y estoy ansioso por ver como asimilan la vuelta a la realidad esa hornada de culés entre 16 y 28 años a los que se les ha contado que el fútbol empezó hace diez años, que Franco fue el mejor delantero de la historia del Madrid, que Núñez y Gaspart no existieron, y que el fútbol era un signo tan distintivo del Barca y de Catalunya como Els Segadors. Habrá traumas sin fin, calmados eso si, por esos mensajes de que toda la culpa la tienen Madrid, el Madrid y Espanya. En ese orden y no necesariamente en grado de culpa.

Franciscus: En Sevilla, intento de hurto.

03 marzo 2014

Empate ¡ y con las tibias intactas !


Atlético de Madrid 2 – Real Madrid 2

Ya avisó Simeone antes del partido y quién avisa no es traidor. Dijo que iba a ser un partido duro, tenso, trabado y así fue. Y es cierto que el árbitro no debió permitir tanta patada a destiempo, a la rodilla y sin posibilidad de jugar el balón. Cierto. Pero si yo veo que a mi rival le permiten hasta un punto, y yo no llego a este punto, no me puedo quejar de disparidad.

El Madrid comenzó como suele en el Manzanares, marcando el tradicional gol temprano, y el Atlético también comenzó como suele, dormido y quejándose del atraco, porque el Madrid les roba siempre, siempre. Pero tanta protesta no debió resultar baldía y debió dejar un regusto de duda en el árbitro, si no, no se explica como pudo dejar pasar tal colección de faltas malintencionadas como protagonizó el Atlético de Madrid.

Y con sólo ese argumento (hoy bautizada como “intensidad” y que antes se denominó “juego sucio” cuando el carrusel de clásicos) los colchoneros se hicieron con el partido. El Madrid se encogió, no disputó ni un solo balón con la fe y las ganas de los atléticos y en fútbol ese pecado se purga con el infierno. Sólo Pepe, Alonso y Di María supieron hacer frente y devolver la “intensidad” que planteó el Atlético. El resto querían jugar, si, pero rehuían con presteza el choque, encogían la pierna y sólo disputaban con la uña de cabra, punteando el balón dividido. Pecado mortal, dos jugadas puntuales y dos goles. Y el horizonte muy, muy negro.

En el segundo tiempo se empezó igual, pero poco a poco la gasolina le empezaba a escasear a los indios. Y eso conllevó que llegaran más tarde al corte y no pudieran trabar el juego blanco. Y si llegaban tarde y ponían al rival con las ruedas para arriba, no pasaba nada, el árbitro seguía haciendo el Don Tancredo. ¿Porqué le llaman intensidad cuando quieren decir agresión?. Ancelotti, en contra de su costumbre cambió pronto, las bandas y a Isco por un exhausto Di María. Y fue hacerse la luz.

El Madrid abrió el campo, llegó a la línea de fondo con facilidad y los atléticos empezaron a acularse sin remedio. Y con ese escenario, lo normal es que decida la calidad y así pasó. Cristiano marcó su tradicional gol, empató el partido y consiguió quebrar las animosas gargantas colchoneras. El miedo, ese inquilino vitalicio cuando el Madrid les visita, se instauró en el Calderón y el árbitro puso su granito de arena en esa tradición reciente que no permite sacar la última falta no sea que marque el Madrid.

Al final el empate pareció justo, no es mal resultado y todos los jugadores volvieron con sus tibias intactas a casa, que visto lo visto, se podría estudiar como milagro.

Me gustó: La flexibilidad de Ancelotti para leer el partido y dar con los cambios que necesitaba el equipo. Y Benzemá, gran partido del francés.

No me gustó: Que el Madrid no supiera jugar al mal llamado “otro fútbol” y se arrugara durante el primer tiempo ante las brusquedades de los atléticos. No pido que entren la pierna jugándose la tibia, pero si al menos disputar con fuerza los balones divididos. También fue reprochable el fingimiento de Pepe en la jugada con Godín, eso queda para los Busquets de la vida.

Pepito Grillo: El manido debate de la portería tuvo ayer los efectos deseados para quién lo alientan día si, día también. Tras un año en la portería, no desperdiciaron la ocasión para ajusticiar a #SúperLópez. La presión enorme alguna vez daría los frutos perseguidos, y aunque el gallego demuestre estar a la altura del Santo Job en cuestión de paciencia, alguna vez tendrá que desfallecer, es humano.

       Me harta sobremanera la frasecita” “Esa la hubiera parado Casillas”. ¿Me podrían explicar como coj...nes nos han marcado goles estos últimos quince años con Casillas de portero si ahora resulta que las para todas? ¿El de Huntelaar también la paraba Casillas? Ya está bien con tanta tontería, hombre.

        Respecto al "baile del orangután" protagonizado por el Mono Burgos, amagando y no dando al árbitro, sonrío oyendo los comentarios tan tibios de los "analistas". Lo llega hacer Rui Faria o Clement y se lía la mundial ¿a que si?

Franciscus: El que llegue a 95 puntos, gana la Liga.