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Bienvenida 33ª, aunque sólo sea como excusa para buscar la 34ª. Hala Madrid.

22 julio 2015

De Gea ¿un lujo innecesario?

A día de hoy el Real Madrid tiene en nómina a Keylor Navas y Kiko Casilla como porteros de la primera plantilla. El primero fichó tras una espectacular temporada con el Levante y siendo, junto a Neuer, el mejor portero del Mundial. Por fas o por nefas, la temporada pasada no disfrutó de los minutos y partidos trascendentes que hubiera debido, pero es indiscutible que se trata de un portero de primerísimo nivel.

Aún recuerdo el vídeo que Real Madrid TV preparó el día de su presentación y debo reconocer que me impactó vivamente. Su espectacularidad, reflejos, magnífica colocación y seguridad bajo los palos me maravillaron. Aquí lo dejo para el disfrute de todos:


Kiko Casilla ha demostrado en el Espanyol que está en el grupo de cabeza de los guardametas de la Liga. Su fichaje por el Real Madrid también avala esa condición, pues en caso contrario no hubiera contado para el staff técnico del equipo, que se supone habrá sabido ver en él cualidades suficientes para defender con garantías la portería. Además puede presumir de una condición que, en ocasiones, es un plus en el Bernabeu: es canterano. Ha sido titular de las selecciones sub-19 y sub 20 y es internacional absoluto con España.

El tico, además, en una prueba más de su nivel profesional, fue pretendido por el Bayern y hoy se dice que el ManUtd desea incluirlo en la operación con De Gea. Este interés de dos clubs top mundiales dicen a las claras que es un portero Top (y lo dejo ahí para los mal pensados, que os conozco….). Kiko Casilla por su parte es, a mi juicio, un portero que con sus 29 años está en plena madurez y con unas características muy similares a David de Gea.

Todo lo anterior me sirve para justificar mi opinión de que el fichaje de David de Gea - que es un gran portero, ojo - es hoy innecesario, pues tenemos el puesto suficientemente bien cubierto. El año que viene, una vez libre, podríamos contar con él a coste cero y además Benítez tendrá la experiencia de toda una temporada para saber qué hacer con los porteros de la plantilla.

Además, el coste de su fichaje  será demasiado elevado, aún más cuando pertenece a un club tan potente económicamente como el Manchester United y al que le es imprescindible su presencia para volver este año a la élite europea. Van Gaal no puede permitirse otra temporada como la pasada y este año procurará tener no 25 jugadores sino 30 de primerísimo nivel para optar a la Premier de forma indiscutible. Por ello, dificultará lo máximo posible su salida, como es lógico y natural.

Los millones de su fichaje bien se pueden destinar este año a contratar a un mediocentro top, tipo Verratti, Pogba, Moutinho, etc… que creo es más necesario para la plantilla actual. Ah, y un 9. Bueno corto, que esto empieza a parecerse demasiado a una carta a los Reyes Magos……


Salud y fresquito para todos.

12 julio 2015

Casillas, un divorcio y un funeral


Hoy Casillas ha dicho adiós en una comparecencia pública que ni el peor de sus enemigos podría empeorar. Si el sainete de estos cuatro días previos ha sido desolador, las declaraciones de sus padres han supuesto la puntilla al sinsentido de su marcha del Real Madrid. Y me da pena que sea así, mucha pena, porque su historia no debería haber tenido este triste final.

Finalizar en el Real Madrid es marcharse y marcharse del Real Madrid es como morir un poco. Por eso esta mediodía tuve la sensación agorera de estar en un funeral, que su comparecencia más que un "hasta luego" era un obituario y que todas las oraciones se conjugaban en pretérito, con la certeza de que nunca habría futuro. Y su futuro en el Real Madrid es muy difícil. Si ya lo era el 30 de junio, la comparecencia de hoy lo ha acabado de sepultar.

En ella, sus palabras han sonado huecas, artificiales, casi en lenguaje administrativo. Sólo le quedó despedirse con un "Que Dios les guarde muchos años". Su voluntaria y estudiada soledad de hoy invocaba, en cierta forma, esas figuras de El Greco. Su porte oscuro pretendía la compasión, su parco discurso pareció asemejarse al ascetismo del eremita y sus lágrimas, secas, quisieron hacer trascender un dolor que a mí me pareció casi forzado. Y el resultado final no logró lo que entiendo que pretendía: No quedó tristeza sino pena, no quedó la sensación de malestar por la pérdida sino cierto alivio por la marcha. Todo ha salido mal.

El acto ha sido hosco, teatral, patético en algunos momentos (ese amago de levantarse esperando el aplauso fácil de la prensa, abortado por la renuencia de ésta y su cara de perplejidad a lo ¿tú también Pedro?)... Y, lo que es peor, ha sido desconsiderado. Desconsiderado a un club y a una afición que le ha dado todo y a la que, en su despedida, no le ha quedado nada. Le ha hurtado, quizás premeditadamente, un acto público normal, evidenciando las secuelas de un divorcio sin mutuo acuerdo, a pesar de haber alcanzado uno. Y como en todos los divorcios, todas las partes tienen parte de culpa, pero en éste Iker ha asumido el rol de cónyuge que, pese a quedarse a los niños, la indemnización, la casa, el coche y que la hipoteca quede a cargo del otro cónyuge, sigue diciendo - y su familia también - que en el fondo nunca se sintió querido. Quizás todo empezó a ir mal el día que le apodaron "Santo" y el oximorón no le incomodó.
  
Pero Iker, tras una ruptura, siempre hay un mañana diferente, un día distinto, con otras rutinas. Iker mañana se dará cuenta de la grandeza del Real Madrid, comprobará en sus carnes que el cálido hábitat en el que se ha criado estos 25 años es un reducto único y que fuera hace un frío polar. Conocerá la incomodidad de una sala de prensa crítica, nada servil e inquisidora de su quehacer deportivo. Vivirá en un vestuario desconocido, tanto en el idioma como en su papel, alejado de la capitanía. Y su pareja le recordará una, dos, tres …. decenas de veces que Oporto es una ciudad de provincias, inadecuada para su status de marujona mediática.

Deberá asumir una nueva afición, expectante pero exigente, que no le recibirá como un dios menor en su visita a Tondela. Y quizás sus años y carencias darán, por desgracia, la razón a cuantos hemos postulado que, además del asunto de la capitanía, simplemente no tenía nivel para defender la portería del club más importante del mundo. Y en ese punto no tendrá toda una jauría mediática defensora de lo imposible. Quizás en ese instante recuerde la antítesis de la despedida de Zidane y la suya. Y quizás, sólo quizás, dude.

Hoy sólo le deseo que le vaya bien, pues al Madrid estoy seguro que le irá mucho mejor sin él. Espero que no se cumplan los miedos de sus padres y no acabe como un juguete roto. Hoy, como en todos los funerales, me exijo no mirar demasiado al difunto, acordarme de sus buenas obras - que las tuvo y muchas - e intentar olvidar las pequeñas miserias que, como humano, se cometen.


P.D. El Real Madrid le ha dado en estos 16 años, según mis cálculos, aproximadamente 165 millones de euros (27.500 millones de pesetas).

05 julio 2015

Ramos y la "capitanitis"


Desde que tengo uso de razón, que no es seguro de que lo tenga, el Real Madrid siempre ha adolecido de una enfermedad a la que llamo "capitanitis". El principal efecto adverso es la hinchazón (de ahí el -itis-) del ego del capitán hasta límites difícilmente soportables. Ya en tiempos de Santillana se decía que éste pretendía mandar más que el entrenador, cuando la Quinta del Buitre se susurraba que Sanchís y Michel le hacían las alineaciones a Leo Beenhakker, después llegó Hierro que, en aciaga noche triunfadora de Liga, amotinó el vestuario, dejando en evidencia al Marqués, llegando a tratar de amedrentar al Presidente.

La biología y la sobradez anterior dejó a Raúl a cargo del brazalete y en uso de su poder llegó a boicotear el fichaje de Villa por el Real Madrid, hacer mobbing a Owen, poner en entredicho al seleccionador nacional y exigir la ficha de dos años para abandonar el equipo. Como se puede comprobar, los efectos de la capitanitis se van acumulando de forma geométrica, añadiendo en una suerte de contagio vía brazalete, los efectos adversos del anterior con los propios. Así llegamos a la situación actual, con Casillas haciendo ostentación de su capitanía en aras a conseguir una titularidad a todas luces insostenible. Para ello no ha dudado en conspirar contra su entrenador, retirar la palabra a compañeros o hacer el Don Tancredo cuando la jauría mediática, que lo sostiene como ariete contra Florentino, llegó a límites incalificables de persecución a todos sus compañeros porteros.

Pero hete aquí que el poder de contagio de ese brazalete es tan potente que hasta el segundo capitán ya llega a sentir sus efectos, aún sin serlo. Así Sergio Ramos ya siente como ese ego de Camas, auspiciado por sus doctorados y cum laudes, hace brotar en él la necesidad ¿qué digo la necesidad? la obligación de defender al Real Madrid incluso de personas que aunque pertenecientes al club, no tienen ni idea sobre cómo debe ser el futuro blanco. Así, un día se ve en el deber de acompañar a Casillas en su reunión con Florentino y dejar claro que Mou es un lastre en el proyecto. Otro día se ve obligado a reconvenir a su entrenador por la no alineación de su amigo Özil, en mor de la armonía del vestuario, al siguiente, ante la venta de Di María, sugiere socarronamente que quizás los de la planta noble no tienen ni idea de lo que están haciendo y ahora nos hace partícipe de la última estulticia del Presidente: negarle veinte millones de euros al mejor central del mundo en el mejor momento de su carrera.

 Que si, que le honra ese gesto de humildad sin límites al no querer salir a esas redes sociales que tan bien usa para aclarar que son para él, pero ¿qué más da? No pretenderemos pedirle puntualidad en los comentarios a quién felicitó a la selección femenina de waterpolo 24 días después, no? Pues eso.

 Lo que si sería necesario acometer mientras antes es un tratamiento de choque ante su enfermedad. La experiencia dice que sus efectos sólo cesan cuando acaban sus causas, esto es, cesar en la capitanía. Y dada la actual situación sólo quedan dos caminos, a cual más doloroso: o nos sacrificamos y perdemos al mejor central del mundo mundial, previo pago de una morterada acorde con todo lo que nos ha dado y dará a su futuro comprador o que dimita Florentino y aupemos al sillón de la T4 a Sergio Ramos García, que para eso le ha sido revelado el futuro y conoce que hacer en todo momento.


Yo no doy pistas de mi postura, total, al Real Madrid ya lo han jod.. fastidiado, no?