Real Madrid 2 –
Deportivo 0
Había expectación por el partido. Pero no por lo que pueda
creer cualquier aficionado de buena fe, no. No importaba si el equipo mejoraba
su imagen, si Ancelotti haría cambios respecto al 11 del Calderón, si Cristiano
recuperaba su mejor versión, si la pareja de centrales probablemente más joven
de la historia del Real Madrid cuajaba una buena actuación reparadora, quiá.
Nada de eso.
Definitivamente en el Bernabeu se ha cambiado el Don Balón
por el Cuore. Si. Ya es más importante si la estrella del equipo está sólo el
día de San Valentín que si vuelve a marcar con su eficacia prodigiosa. Ahora
interesa más si los aficionados pitarán al mismo entrenador que hace cuarenta y
cinco días todo el mundo quería renovar. También parece importar más si Bale y
CR7 se hacen mimitos que si se asocian para hacer algo grande.
Ayer lo importante, lo mollar, era saber si el Bernabeu
pitaba a su equipo. Ahí es donde había que poner la atención. El liderato,
ganar el partido, prepararse para la Champions son minucias, argumentos fútiles
que no interesan a nadie, quizás como mucho, a Di Matteo, Simeone o Luis
Enrique.
El partido fue gris plomizo. Quizás sea lo más lógico. No
pretenderemos pasar de las pinturas negras de Goya al colorido de las
costumbristas en siete días, ¿verdad?. Si el equipo está acatarrado, que lo
está, necesita su tiempo de convalecencia, aunque ésta esté tardando demasiado.
Extrañarse por tanto de la ordinaria actuación sería de lelos o vendebulos interesados.
Hoy las crónicas y críticas enfatizan en los pitos a Casillas
y Ancelotti. Volvemos a los videos interesados, retorcidos torticeramente, sobre
las reacciones a la alineación. En una semana en que hasta Mou ha vuelto, hoy
el Gran Hermano se refocila pensando que el miércoles, sólo tres días faltan,
sabremos si siguen pitando a Ancelotti o a Bale. Lo de ganar la Champions, es
de pobres de espíritu. Si eso, ya nos alegraremos otra vez cuando la ganemos. Mientras
tanto, cilicio y corneta, que está la Semana Santa cerca.
Me gustó: El golazo de Isco, el túnel –
cola de vaca de Cristiano, el debut de Silva (Lucas) y la plasticidad de Bale.
No me gustó: El cambio de Carvajal, los
aspavientos de Cristiano y el acule de Kroos.
Pepito
Grillo: Ha
quedado archidemostrado que tras la debacle del Calderón hubo DOS fiestas a las
que acudieron jugadores madridistas. No voy a entrar en la oportunidad, la ética
o la estética de dichas fiestas, pero me indigna sobremanera que aún hoy, tras la
certeza, se siga aludiendo a LA fiesta, en lugar de a LAS fiestas. Me gustaría
saber, en serio, con que amenaza Casillas a la cohorte numerosísima de
lameculos que lo secundan, alientan y camuflan.
Franciscus: Isco será suplente en el próximo
partido de la Selección si va convocado Iniesta. No digo ná y lo digo tó.






