Atlético
4 – R. Madrid 0
Nunca
estuve de acuerdo con Míchel cuando decía aquello de que quién tenía que correr
era la pelota, no los jugadores. Ayer fue un gran ejemplo de lo contrario.
Viendo la previa en Real Madrid TV oía a Paco Pavón asegurar convencido que el
Madrid era el claro favorito para el partido ....... y mis dudas me advertían
de lo contrario. Viendo el once inicial, las alarmas se me dispararon. Equipo
ad hoc para hacer lo de siempre, y así fue. Y lo de siempre, por desgracia,
últimamente es perder contra los del Cholo.
Y se
puede perder y perder. Se puede perder de forma honorable, con la cabeza alta y
pregonando a los cuatro vientos que se ha hecho todo cuanto se ha podido,
aunque no haya bastado. Y también se puede perder de la peor manera posible:
como ayer. Si en Córdoba, viéndolo en directo, no podía comprender la actitud
de los jugadores y lo achacaba al eterno argumento de falta de motivación por
el rival, ayer ni siquiera ese argumento sirve para entender o explicar la
profunda vergüenza que como madridista sentí de mi equipo.
Era un
partido decisivo, clave para apartar de la Liga al actual campeón. Y como
respuesta a ello, afrontaron el partido como si fuera la semifinal del Trofeo
Carranza. La apatía y pachorra demostrada por todos y cada uno de los
jugadores, casi sin honrosas excepciones, son merecedoras de una pitada
descomunal el próximo partido del Bernabeu. Dándoles la espalda, ojo.
Terminó
el partido y Carvajal lo primero que hizo, a pie de campo, fue pedir perdón a
la afición. Bien. Buen gesto de vergüenza torera ante la descomunal cornada de
dos trayectorias que el madridismo sufría en su femoral. Con aquello casi me
conformé, cerré la tele y me fui a lamer las heridas con otros menesteres que
me hicieran olvidar el mal trago.
Por eso
cual no sería mi sorpresa cuando poco antes de acostarme, empiezan a llegar por
Twitter fotos de ¡¡¡ una fiesta por todo lo alto celebrando el cumpleaños de
Ronaldo ¡¡¡¡. Y subidas por los propios jugadores, con sonrisas enormes
profidén, novias endomingadas, gestos de somos la leche, morritos
................. vamos, sólo faltaban los fuegos artificiales y las strippers para
que la fiesta/bacanal fuera completa. Y ahí mi proverbial paciencia forofa se
vino abajo y me acordé de toda la parentela de los jugadores.
Señoras
y señores, las señales son inequívocas: El Galacticidio está cerca. Este
equipo, como aquel, sigue paso por paso el manual que desembocará en la
cochambre más absoluta tras la más esplendorosa de las glorias. La fiesta de
anoche es equivalente a aquella demencial boda de Ronaldo Nazario en mitad de
la temporada, el predicamento del Ancelotti de hoy en el vestuario es equivalente
al del Queiroz de entonces, la debilidad presidencial ante los líderes del
vestuario ya la vimos expuesta con los Raúl, Salgado, Ronaldo, etc.....
Ayer,
tras año y medio, volvió a surgir el club de las viudas de Mou (del que soy
socio fundador). Otra vez la eterna rueca de entrenador enérgico y entrenador
paternalista. Tras Toshack, Del Bosque, tras Camacho, García Remón, tras
Capello, Juande Ramos, tras Mourinho, Ancelotti. Echo la vista atrás y la
memoria hace que el futuro sea tenebroso.
Aún
queda tiempo para revertir la situación. Ojalá tras el partido del Camp Nou podamos
sonreír (los partidos hasta entonces no valdrán un pimiento como medida), pero
hoy el pesimismo se instala como un manto lúgubre en el ánimo del madridismo.
Florentino, despierta. La Décima es historia.
Me gustó: El
rival. Me encantan esos equipos que saben a lo que juegan y saben como
conseguirlo. Mérito de su entrenador, por supuesto. Sólo le faltó que le diera
un chicle a Ancelotti.
No me gustó: La
exhibición obscena de la fiesta. Entiendo que estuviera prevista antes y no era
plan de anularla. Vale. Pero la ostentación de felicidad después de pedir
perdón a la afición me parece de una hipocresía absoluta. Siempre supe que a
los jugadores les importa tres pimientos la afición salvo que les adoren como a
dioses, pero ayer fue la confirmación inequívoca de la hipótesis. Te vas a una
fiesta ya prevista, vale. Pero en privado, sin alharacas. Las formas son tan
importantes como el fondo.
Y lo de Casillas, diciendo que en el primer gol no había fallado, ya es de traca. La soberbia de este chico es increíble. Así nos va................
Pepito Grillo: Menos
mal que después de todo Florentino no está imputado por fraude fiscal, si no ya
sería para salir corriendo. El discurso exculpatorio de Bartomeu me parece de
un cinismo increíble, pero las tragaderas de la gran mayoría de medios de
Barcelona son inadmisibles. Nunca dejará de sorprenderme lo que consiguen las
campañas gobbelianas en la población acrítica. Cualquier día les contarán a los
catalanes que Colón era catalán y lo creerán, al tiempo..................
Franciscus: Ni
Champions, ni Liga, ni Copa, ni ná de ná. (El optimista antropológico que lleva
habitualmente esta sección se ha ido unas semanas al Caribe).