Real Madrid 4 – Real Sociedad 3
Mas Yahveh descendió
para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: «He
aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo
este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo
que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje
de modo que no se entiendan los unos con los otros». Así, Yahveh los dispersó
de allí sobre toda la faz de la Tierra y cesaron en la construcción de la
ciudad. Por ello se la llamó Babel porque allí confundió Yahveh la lengua de todos los
habitantes de la Tierra y los dispersó por toda la superficie.
Génesis 11:1-9
Escribo estas líneas desde mi
perplejidad. Perplejo y asombrado ante la caleidoscópica naturaleza del ser
humano en general y del madridista en particular.
Si hace tres meses me llega a
decir cualquiera que el Bernabeu iba a pitar la alineación de un canterano en
su debut como titular en Liga con el Real Madrid, le digo que se vaya a tomar
viento, se afilie a la Peña Barcelonista de Sant Adriá del Besós y me deje
tranquilo. Pero como la realidad siempre supera ampliamente la ficción, hoy
sucedió. Y no acabaron aquí los prodigios, no. Insisto que la realidad supera
la ficción: No contentos con ello los presentes en el Bernabeu, en un alarde de
madridismo nunca visto, !! Aplaudieron su expulsión !! Kafkiano.
Si a ello unimos que de forma
habitual muchos madridistas pidan que no se renueve a Cristiano Ronaldo y que
se vaya mientras antes mejor con un jeque a París, mi estupor amenaza con
plantearme la elección de si cortarme las venas o dejármelas largas. Aquí ya
solo queda parafrasear a Sócrates y admitir que “yo sólo sé que no sé nada”.
Aunque la coquetería me lo
impida, hoy confieso que ya viví varias docenas de primaveras, y sólo por esa razón
he visto mucho fútbol y sentido muchas alegrías y penas por mi equipo. He
sentido la emoción de ganar la Séptima esa copa largamente esperada, viví el
desespero de los 5 subcampeonatos con Di Stéfano como entrenador y el hundimiento
calamitoso de los galácticos de Queiroz….. pero nunca creí que llegaría a
presenciar lo que esta tarde aconteció en el Bernabeu.
Y me entristece sobremanera. Que
la misma afición que lucía orgullosa el blanco del equipo que ganó la Liga de los
Récords y que hace cuatro meses ganó la Supercopa al MessiTeam hoy sea
protagonista de tal esperpento y esté siendo pastoreada a polémicas artificiales e interesadas, me reafirma en el convencimiento de lo voluble y
maleable que es la opinión y hábitos de la humanidad.
Sé que la lluvia mediática
arrecia, calando poco a poco, plena de intereses y huérfana de imparcialidad. También es cierto que
el entrenador ayuda a veces a crear debates innecesarios. Y la poltrona blanca,
que toca renovar, es asediada desde dentro y desde fuera por poderosísimos
grupos en un maremágnum de movimientos e intereses. Y por supuesto el equipo no
está ofreciendo ni de lejos su mejor versión, influido en gran medida por el
ambiente crispado donde hasta un esparadrapo es fuente de conflicto.
Pero todas estas circunstancias
ni pueden, ni deben, explicar el sinsentido de lo acontecido. No es admisible
esta división, este debate estéril, estas turbulencias.
Sólo una pregunta a todos ¿A
quién beneficia ésta situación? ¿Cui bono?
No obstante, sé que todo esto se
arregla a base, simplemente, de goles y buen fútbol y tenemos el mejor equipo
para lograrlo.















