Frontispicio
06 abril 2011
MANOLETINA Y REJONAZO
03 abril 2011
OCHO NEGRA Y CASI ENTRONADA
"A ocho y hundidos" 02 abril 2011
“PARA NO PERDER LA COSTUMBRE”
27 marzo 2011
ABIDAL ,LA ÑOÑERÍA Y LAS DIFERENCIAS
Cronología de hechos:
Otra cronología de hechos.20 marzo 2011
EL PERRO MORDIÓ AL HOMBRE
"Que no, que no te dejo jugar en mi equipo"Atlético de Madrid 1 – Real Madrid 2
El miércoles se clasificó para cuartos de final de Champions. Algo que pudiera parecer novedoso por los aciagos últimos años, no lo es para el mejor equipo de la historia de la competición. Para el Real Madrid es natural verse en cuartos, lo contrario es que el hombre muerda al perro.
Ayer con el derbi madrileño, más de lo mismo. Que el Real Madrid gane al Atlético es lo normal. Lo noticiable es lo contrario. También, visto lo visto, hubo más normalidades. Que los colchoneros volvieran a quejarse del árbitro (todos los partidos igual), que la grada en general insultara gravemente a la madre de Cristiano, que se menospreciara ser de un país vecino, que se llamara mono a un jugador blanco. Que Cristiano fuera titular. Lo normal.
Y todas estas muestras de normalidad deberían evitarse. Las que cuestionan la educación por mor de ella misma, y que Cristiano, estando lesionado, sea titular perjudica al Madrid. Máxime cuando la alineación acarreó una recaída innecesaria de su lesión, que cuestiona su participación en la ida de Champions.
Y ese hecho podría poner en peligro la hoja de ruta de Mourinho. Ayer viendo el partido, en un rato de ociosidad dentro del aburrimiento de la segunda parte, se me ocurrió que Mourinho en julio debió de plantearse su libro de ruta para la temporada. Y en ese libro de ruta, jalonado por hitos importantes, nos diría que a mediados de marzo el Real Madrid debería de estar justamente donde se encuentra: en la final de Copa, en cuartos de Champions (siendo el mejor equipo del torneo) y vivo en la Liga.
Por ello proclamo hoy desde aquí mi satisfacción por la temporada hasta la fecha, asumiendo que las comparativas con Pellegrini (que no he sabido nunca a que venían) pasen a mejor vida, sepultadas en el olvido y esperando que abril, ese mes lleno de lluvias persistentes, nos bañe de éxitos. El reto es apasionante.
Me gustó: Benzemá sigue empeñado en su transformación de minino a tigre bengalí. Su gol hizo que el Calderón pusiera la misma cara que una vieja en un PC City. Y Özil, ¡¡ que clase tiene el chaval !!.
No me gustó: Los gritos del Calderón contra Cristiano y Marcelo. Si quieren aspirar a ser una afición señora deberán corregir estos comportamientos. Los árbitros deberían reflejar dichos insultos en el acta.
Tampoco me gustaron las alusiones a Florentino Pérez de Guardiola en el asunto del dopaje. ¿No le ha dicho su presidente (su supuesto jefe) que el señor Pérez le transmitió de forma personal que el Madrid no tiene nada que ver con el asunto, no tiene ninguna intención sobre el particular y nadie puede arrogarse la representación del Madrid sin su consentimiento?. Madriditis.
Pepito Grillo: ¿Quién osa hoy proponer vender a Benzemá por veinte millones (se ha dicho muchas veces) y pagar 45 millones por el Kun Agüero?
Rappel: Semifinales de Champions a la vista contra culés varios. ¡¡ Que gozada ver repetidos los goles de Zidane y McManaman de la última !!
Foto: Corazón Blanco
13 marzo 2011
MININO Y MÍNIMO ESFUERZO
"Víste Manolito, con un par"
Real Madrid 2 – Hércules 0
Con ese ánimo previsor Mourinho compuso una alineación que admite tres tesis doctorales. Deja claro sus preferencias por la dupla portuguesa en la zaga, con Cristiano hace suya la teoría Corcuera ( aquel ministro que indicó que los experimentos se hacen en casa y con casera), y nombra a Alonso mariscal de campo plenipotenciario, aunque al final acabara exponiéndolo un breve período sin necesidad.
Y tras el análisis evidente y maximalista, también nos indicó que considera a Granero, hoy por hoy, suplente de mariscal, que no es poca graduación. Y que no hay perdón para Pedro León, que Canales, una vez repuesto físicamente, cuenta con su aliento y perdón y que, pese a su achacado ánimo defensivo, le gusta jugar con dos nueves y hace ostentación de ello. ¿Qué pasará cuando vuelva el Pipita? Bendito problema.
Y así, al tran tran, buscando el par motor, el Madrid deambuló en la primera parte, con un apático y permanentemente desubicado Lass, con un Di María obsesivo, nervioso, percutiendo como ariete permanentemente y obviando a los compañeros y, ya tenía ganas de decir esto, con un Granero y un Benzemá sobresalientes. Uno en su mando sobre plaza y el segundo en su continuo ofrecimiento, pleno de detalles, de gestos, de pases de gran futbolista. Adebayor ha tenido el mérito de ser el acicate que aleje, esperemos que definitivamente, a Benzemá del autismo en que parecía querer vivir, y en hacer honor a su diminutivo cariñoso de Manolito.
Y aunque con el marcador favorable, se le concedieron al Hércules más mercedes de las que merecía, lo que motivó algún motivo de crítica del respetable, que se deja sus buenos euros para ver un espectáculo de primer nivel y no la escenificación de ensayo. Y fue por ello que Casillas hizo lo mejor que sabe, dos paradas magníficas que por usuales y habituales no parecieron vitales sino de trámite.
La segunda parte ya indicó desde su primer minuto que no iba a ser igual, que la lasitud y deferencia se habían acabado, y aunque no fuera efervescencia, si fue un contenido esfuerzo en amasar la victoria con la eterna receta estudiantil del mínimo esfuerzo: dejar para lo último lo obligatorio y hacer hincapié en sólo lo fundamental. Y así el minino Benzemá terminó con el Hércules a la manera de su admirado Ronaldo, regate corto, tiro seco, cruzado y ajustado. Gol de bandera.
Me gustó: Que Canales vuelva, poco a poco, al redil y a la senda de tener minutos, poco a poco. Y Benzemá, magnífico partido el suyo. Y el aplauso a Portillo.
No me gustó: Di María y Lass. El primero chupón y apresurado, el segundo plácido y lento, creerán que lo tiene seguro ante el Lyon. No apuesto por ellos.
Pepito Grillo: La presidencia arropa al entrenador. Este gesto siempre es bueno, con independencia de sus moutivaciones. Ya le hubiera gustado a Pellegrini un pronunciamiento tan franco a su favor. Técnico arropado igual a confianza en el proyecto. Y el senado blanco aplaudió convencido. Yo me uno.
Rappel: Lisandro, próximo palangana, dará aliciente pero no amargará la clasificación, holgada y tardía, del Madrid para cuartos, donde me pido el Schalke 07.
Foto: Corazón Blanco
03 marzo 2011
El jardín de Mourinho

SE EQUIVOCÓ MOURINHO
Sin embargo, tiene la cuestionable costumbre de meterse en charcos sin necesidad y entrar en jardines ajenos como elefante por cacharrería. Esto del jardín viene a colación de su último comentario sobre si Guardiola vivía en un jardín idílico o no, arropado por los medios afines de Barcelona y rodeado de un aura benéfica, incorpórea y cuasi metafísica.
En este punto no está de más recordar rifirafes recientes con otros colegas de profesión, con algún jugador, árbitro o periodista. El comentario de ayer sobre Pellegrini me parece abominable, barriobajero, ventajista y, lo que es peor, innecesario. ¿A cuento de qué vino semejante estupidez?
Y si sumamos despropósitos, no podemos dejar aparte las ya sobrevenidas de las Ligas donde ha realizado su labor en el pasado. Y el problema es que, aunque la mayoría de las veces tiene la verdad y la razón de su parte, no hay que olvidar que la educación y la urbanidad van muchas veces aparejadas del disimulo y la diplomacia. Y el señorío se nutre como savia fresca de esas dos virtudes. Y en cuestión de señorío el Real Madrid es su epítome y culmen.
Como es obvio, aunque sepamos que un compañero, vecino o familiar sea avaro, ludópata, impotente o feo de narices, no es de recibo darle pábulo público y menos cuando en ocasiones nosotros también hayamos cometido ligerezas también reprobables y que pudieran sernos afeadas en nuestra cara.
Si siguiéramos su escuela de comportamiento, éste comportamiento sería equiparable a los niños de preescolar, en los que la tolerancia es inexistente y esta sustituida por la exaltación de la verdad terrible y tronante.
Como deseo lo mejor para Mourinho y el Real Madrid, ruego a Florentino que ponga los medios, económicos y serviles, necesarios para que Del Bosque encuentre un hueco entre una recogida de premio y otra, y así pueda destinar un par de tardes para impartir a nuestro entrenador teórica sobre señorío, diplomacia, prudencia y carácter madridista.
Aunque Zapatero no aprendió economía en dos tardes, y a la vista está, no pierdo la esperanza de que Mourinho, como alumno aplicado que es, saque Cum Laude en la asignatura. Amén.
27 febrero 2011
CRASH TEST

Actualmente los coches, para ser homologados, se someten a ensayos de impacto o crash test. En ellos se hace chocar el vehículo contra un muro y se evalúan los daños tanto sobre el vehículo como sobre los ocupantes. El vehículo que cumple de forma sobresaliente con el ensayo se le dan cinco estrellas.
Ayer el Real Madrid realizó en Riazor un crash test y, la verdad, salió muy dañado de sus continuos choques e impactos contra Aranzubia y los postes. El Real Madrid sufrió daños tanto en la clasificación (volvemos a los siete puntos de abismo) como en su moral y crédito. Hasta la rueda de prensa del entrenador sufrió sus efectos.
Para explicar el resultado, no me valen los argumentos de aquellos ventajistas que, una vez visto lo visto, son como los economistas de Wall Street, que nos explican con todo lujo de detalles como ocurrió el desastre, pero fueron incapaces de preveerlo ni cuando se desarrollaba ante sus narices.
Éstos aducen que si el Madrid hubiera hecho en el primer tiempo lo que en el segundo, otro gallo cantaría. Niego la mayor, en el primer tiempo no había que levantarse las faldas y atarse los machos porque la situación no lo exigía. La alineación era correcta, con un Kaká que habrá que introducir poco a poco (yo siempre he sido partidario de recuperar a los jugadores como titulares y no en los minutos de la basura) y con la, para mí no entendible, titularidad de Benzemá, dado que jugó el miércoles.
No, simplemente hay días en que las porterías se ponen de través, las piernas se enredan y embolillan y el portero rival se gana su sueldo, con vacaciones, pagas extras y productividad incluidas. Y ayer fue uno de esos días.
A ratos del segundo tiempo sufrí un dejá vu (para los de la ESO, experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación) y rememoré aquel célebre partido de semifinales de Copa de Europa, en casa del PSV Eindhoven, en el que los postes y Van Breukelen se aliaron para que Michel, Butragueño y compañía se desencajaran ante la certeza de que el tren de su vida pasaba lentamente y ellos tenían los cordones atados al andén.
Hoy aún sigo sin explicarme como los acontecimientos se engarzaron de forma tal que impidieron que un equipo infinitamente superior, fuera incapaz de vencer la eliminatoria. Ayer, si se trata de explicar, pasaría lo mismo. El Madrid fue superior de principio a fin, controló todos los aspectos del juego, puso toda su artillería a quemar toda la pólvora del arsenal ............ para nada.
Hay un dato que quizás explique tanta ingratitud divina. Cristiano lleva sólo un gol en los nueve últimos partidos. Extraña a propios y extraños que un futbolista así, tan pertinaz, tan constante, tan ansioso de gol y de victoria, no vea recompensados sus esfuerzos. Pero el fútbol es fútbol, que diría Vujadin Boskov. Y no siempre gana el que lo merece.
Yo lo siento, pero por mi parte considero el partido de ayer la tercera señal del Armageddon, y por tanto declaro oficialmente perdida la Liga. Salvo automutilaciónes en masa culés. Son tres partidos. Creo que la distancia es demasiado importante para recortársela a un Barcelona que está ganando de forma muy cómoda la mayoría de sus encuentros.
Me gustó: Benzemá, salvo el pequeño detalle de que está negado ante el gol. Y el planteamiento de Mou.
No me gustó: Kaká, que sigue sin estar. Pepe, que sigue empeñado en difuminar sus méritos futbolísticos con sus deméritos psicóticos. Y el cuarto árbitro. Otro que quiere salir gratis en los papeles a costa de Mou.
Pepito Grillo: Tengo una entrada casi preparada sobre lo mismo y no es plan de tirarla a la basura, pero he de apuntarlo. Mourinho no puede salir, precisamente anoche, a quejarse del calendario. No es de recibo. Vale que ya lo había dicho antes, vale que tiene más razón que un santo, vale que este es un país libre. Pero el mismo argumento anoche se antoja excusa de llorón. Ni era sitio, ni momento ni lugar.
Y, aunque creo que es una persona inteligente, y que en fútbol cuando nosotros vamos, él ya ha almorzado, puesto un pino y vuelve; me extraña que dé tanta cancha a personajes intrascendentes que pululan como motas de polvo sobre los campos de fútbol. Si, me refiero a sus continuos desencuentros con el cuarto árbitro.
Rappel: Veo a Borja Valero de blanco impoluto.
