Galatasaray 3 - Real Madrid 2
Tercera temporada después de Mou, tercera
semifinal de Champions. Esto que parece tan banal, casi usual, no parecía así
recientemente, cuando la bola del Madrid estaba en el segundo bombo del sorteo
de Champions. Diferencias y memoria, algo básico para cualquier análisis que
hoy se pueda hacer.
Aunque la verdad es que hubo un momento que
todos los fantasmas del pasado volvieron a hacerse corpóreos. Si no anulan el
cuarto gol a Drogba por fuera de juego, hubiéramos asistido a otro episodio más
de arritmias y ataques al corazón blanco. Y es incomprensible que jugadores
profesionales del nivel de los blancos permitan que se lleguen esas
situaciones.
La única explicación posible es que o son
masoquistas o pretenden hacernos ver épica donde sólo debería haber hastío. Y
aunque CR7, en gesto que le honra, asumió que la culpa era suya, por dejación y
desidia, no es menos criticable. Al igual que el año pasado la ambición fue la
característica esencial de la plantilla, este año es la desidia, el dejar
pasar, el laissez faire. Y ya son demasiados avisos de los males que acarrea
tan funesta actitud.
Al final, en una tontada, nos vamos a volver a
estrellar y la Décima, esa muchacha esquiva, se volverá a ir con otro galán, si
no más guapo, si más atento. Ojito. Y ayer tontadas hubo unas cuantas, a saber:
1.- La autoexpulsión de Arbeloa, inexplicable y más en la situación previa de
lesión de Essien. Desidia, falta de concentración, sobradez, esas fueron las
causas. 2.- También me pareció una tontada tener a CR7 todo el partido, aunque
claro, cuando se puso la cosa tan tensa ya no había forma de sentarlo.
Y es que pudo haber otro partido. Fácilmente.
Pero ni son capaces de leerlo correctamente ni se les va la aureola de somos la
leche por un lado y las apreturas del orto por otro cuando vienen mal dadas.
Dos eliminatorias y dos finales casi agónicos, pudiendo haber sido casi
plácidos aún tratándose de Champions League.
Ahora se perfila unas semifinales
hispano-alemanas. Resumiendo diré que el Bayern me da pavor, al Barca lo
prefiero en la final (pues ya aburre ganarle tres eliminatorias en la misma
temporada), por lo que me pido el Borussia y así nos desquitamos del marrón de
la fase de grupos.
Se ve, se siente, la Décima está más
presente.





