"Mi mente está en casa"Real Madrid 2 – Levante 0
Tengo entendido que los pilotos de los aviones, cuando se enfrentan a una serie de tareas maquinales, engorrosas y carentes de interés conectan el modo de “piloto automático” y así la aeronave surca segura, tranquila y sin vacilaciones lo cielos. Eso permite que el piloto pueda dedicar su atención a tareas que si necesitan de su concurso e imaginación humana, tales como planificar su tiempo cuando lleguen a destino, llamar a la esposa y preguntar por los niños, atender a las azafatas, etc...
De esta forma, su cuerpo está físicamente en la cabina pero su mente y alma vagan libres de ataduras incómodas, que le permiten evitar la tediosa tarea que debe ser estar aferrado a un volante horas y horas para no hacer ni una curva, ni un descenso virado sobre una nube caprichosa.
Y eso hizo ayer el Real Madrid, una vez iniciado el despegue y alcanzado la primera cota segura, con el 1-0 a los seis minutos, se limitó a poner el piloto automático, transitar por el partido, jugar pero sin atender, presionar pero sin exigir. Sus cuerpos rondaban el Santiago Bernabeu, pero sus mentes ya habían iniciado el viaje previo a Lyon. En mitad del partido, obligados por el siempre hiperbólico y ampuloso Cristiano Ronaldo, tuvieron que bajar de sus ensoñaciones y realizar las tareas de mantenimiento necesarias para llegar sin contratiempos al final del partido.
Así Carvalho, el chico de las tres B’s, finiquitó el partido con un 2-0 que, aunque en otras ocasiones hubiera parecido casi insuficiente, ayer se antojó tan aplastante como la losa que sepultó al dictador en el Valle de los Caídos. Y con todo hecho, a atender otros requerimientos. Adán pensaría que si, que titular, pero que vaya muermo, todos menos Cristiano, inquieto e insatisfecho, como siempre. Si el comandara la nave, no dejaría de hacer trastadas entre las nubes para ver si esta la paso por debajo, la otra la dejo al lado o me apego a aquel que vuela delante y ver si lo paso.
Y así todos los jugadores. También Mourinho, que pese a lo dicho, divagaba seguro de cumplir su record de imbatibilidad casera, que juzgado desde la distancia, parece asombroso. Al final, el inevitable cambio de turno del personal de vuelo aportó algo de distracción a la monótona espera del final. Özil y Manolito Adebayor (este se ha quedado con el mote como yo me quedé con la paga de mis abuelos para el domingo) desperezaron al personal que dormitaba en las butacas, les recordaron a que hora el partido contra el Lyon, que se abrigaran que allí siempre ha hecho mucho frío y los relojes se nos suelen atrasar, algunas veces incluso parar.
Y todo esto, como los mandamientos se resumen en dos: dos puntitos. Únamos nuestros karmas con la del navajero Caparrós y así conseguir que lo que hoy es provisional a la noche se torne definitivo y aplastante como la antedicha losa. Ah, se me olvidaba, el Levante también fue al Bernabeu.
Me gustó: Siento que parezca banal, pero no se me ocurre otra, me gustó que lloviera sobre Madrid. Así la contaminación no afectará en demasía los pulmones de nuestros jugadores. Aunque ya se cuidan ellos de huir a sus mansiones de la sierra, que no es otra la razón que les lleva allí, no crean ustedes.
No me gustó: Que Di María, en una jugada intrascendente, con un jugador rival caído, continuara el juego. Ni era día ni circunstancias para tamaña falta de respeto y deportividad. Vale que sea canchero pero no maleducado.
Pepito Grillo: ¿Notaron ustedes con qué ganas se quedó Ballesteros de salir en los papeles aduciendo cualquier historia con Cristiano?. ¡¡ Que barato sale meterse con él !! Nunca he conocido crack más desprotegido.
Camacho destituido. Tampoco he conocido entrenador más sobrevalorado.
Rappel: Es lógico. Mi bola ha entrado en modo Champions, bordeada de estrellas plateadas sobre fondo azul oscuro, y anuncia que la eliminatoria quedará casi sentenciada en Lyon. No como otros (no me he podido resistir a la maldad).
Off Topic: De vez en cuando veo Punto Pelota, aunque asumo que poco aporta a mi intelecto y mi grandeza como ser humano. Y asumo con estupor como Siro López encarna casi de modo siamés mis percepciones madridistas. Me encanta su descaro y su defensa de lo merengue sin servilismos. Un crack.
De esta forma, su cuerpo está físicamente en la cabina pero su mente y alma vagan libres de ataduras incómodas, que le permiten evitar la tediosa tarea que debe ser estar aferrado a un volante horas y horas para no hacer ni una curva, ni un descenso virado sobre una nube caprichosa.
Y eso hizo ayer el Real Madrid, una vez iniciado el despegue y alcanzado la primera cota segura, con el 1-0 a los seis minutos, se limitó a poner el piloto automático, transitar por el partido, jugar pero sin atender, presionar pero sin exigir. Sus cuerpos rondaban el Santiago Bernabeu, pero sus mentes ya habían iniciado el viaje previo a Lyon. En mitad del partido, obligados por el siempre hiperbólico y ampuloso Cristiano Ronaldo, tuvieron que bajar de sus ensoñaciones y realizar las tareas de mantenimiento necesarias para llegar sin contratiempos al final del partido.
Así Carvalho, el chico de las tres B’s, finiquitó el partido con un 2-0 que, aunque en otras ocasiones hubiera parecido casi insuficiente, ayer se antojó tan aplastante como la losa que sepultó al dictador en el Valle de los Caídos. Y con todo hecho, a atender otros requerimientos. Adán pensaría que si, que titular, pero que vaya muermo, todos menos Cristiano, inquieto e insatisfecho, como siempre. Si el comandara la nave, no dejaría de hacer trastadas entre las nubes para ver si esta la paso por debajo, la otra la dejo al lado o me apego a aquel que vuela delante y ver si lo paso.
Y así todos los jugadores. También Mourinho, que pese a lo dicho, divagaba seguro de cumplir su record de imbatibilidad casera, que juzgado desde la distancia, parece asombroso. Al final, el inevitable cambio de turno del personal de vuelo aportó algo de distracción a la monótona espera del final. Özil y Manolito Adebayor (este se ha quedado con el mote como yo me quedé con la paga de mis abuelos para el domingo) desperezaron al personal que dormitaba en las butacas, les recordaron a que hora el partido contra el Lyon, que se abrigaran que allí siempre ha hecho mucho frío y los relojes se nos suelen atrasar, algunas veces incluso parar.
Y todo esto, como los mandamientos se resumen en dos: dos puntitos. Únamos nuestros karmas con la del navajero Caparrós y así conseguir que lo que hoy es provisional a la noche se torne definitivo y aplastante como la antedicha losa. Ah, se me olvidaba, el Levante también fue al Bernabeu.
Me gustó: Siento que parezca banal, pero no se me ocurre otra, me gustó que lloviera sobre Madrid. Así la contaminación no afectará en demasía los pulmones de nuestros jugadores. Aunque ya se cuidan ellos de huir a sus mansiones de la sierra, que no es otra la razón que les lleva allí, no crean ustedes.
No me gustó: Que Di María, en una jugada intrascendente, con un jugador rival caído, continuara el juego. Ni era día ni circunstancias para tamaña falta de respeto y deportividad. Vale que sea canchero pero no maleducado.
Pepito Grillo: ¿Notaron ustedes con qué ganas se quedó Ballesteros de salir en los papeles aduciendo cualquier historia con Cristiano?. ¡¡ Que barato sale meterse con él !! Nunca he conocido crack más desprotegido.
Camacho destituido. Tampoco he conocido entrenador más sobrevalorado.
Rappel: Es lógico. Mi bola ha entrado en modo Champions, bordeada de estrellas plateadas sobre fondo azul oscuro, y anuncia que la eliminatoria quedará casi sentenciada en Lyon. No como otros (no me he podido resistir a la maldad).
Off Topic: De vez en cuando veo Punto Pelota, aunque asumo que poco aporta a mi intelecto y mi grandeza como ser humano. Y asumo con estupor como Siro López encarna casi de modo siamés mis percepciones madridistas. Me encanta su descaro y su defensa de lo merengue sin servilismos. Un crack.









