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Bienvenida 33ª, aunque sólo sea como excusa para buscar la 34ª. Hala Madrid.

30 octubre 2011

CASTIGADOS SIN SIESTA



"El, hasta hace poco, tuercebotas decidiendo". Piponazo.

Real Sociedad 0 – Real Madrid 1

La inercia es una propiedad de los cuerpos que tienden a permanecer en movimiento mientras no se aplique sobre ellos una fuerza. La inercia madridista en estos últimos tiempos era de matar los partidos en treinta minutos, merced a una presión asfixiante, un juego rápido y sobre todo eficacia anotadora. Y como les fue bien, anoche se intentó lo mismo.

Mou, que es hombre previsor, al parecer ya advirtió que la Real iba a aplicar freno a esa inercia. Y la clavó. El Pipita abrió la lata donostiarra en el minuto 9. El guión se iba cumpliendo, Cristiano como un ciclón hacía temblar los cimientos de Anoeta, aunque le faltó ese pelín de suerte que hincha las velas de los goleadores, al fondo se adivinaba (desde dentro y desde fuera) otro paso más en el guión: dominamos, marcamos uno, dos y a sestear que la Champions está cerca.

Pero no, se llegó al descanso con la impresión de que el punto de mira había fallado y no había tiempo para calibrarlo de nuevo. No se sabe si porque se perdió el remo o porque la mar se estaba picando, la cuestión es que el Madrid se encontró con la barca mecida por la marejada, en una segunda parte totalmente alejada del guión. Del sesteo ni hablar, Montanier había llegado al punto que preveía y ahí intentó aplicar el mismo método que contra el Barca: pierna dura, filas prietas y a correr sin miedo al encontronazo. 

Verdad es que en Undiano encontraron un fiel aliado (no resiste el análisis la tarjeta tempranera a Arbeloa con la mitad de las faltas de la segunda parte), pero también es cierto que fueron un buen equipo, con la calidad de Prieto y Griezmann y un sentido táctico fenomenal. 

Y aunque la diferencia se adivina enorme, si fueron capaces de castigar a los blancos sin el sesteo habitual, y aunque el empate nunca fue una opción, si estaba al albur de un hecho fortuito y paradójico, como cuando la buenorra de la pandilla normalmente inaccesible a los mortales, tiene un día blando y acaba bajo el pardillo de turno que supo decir la frase correcta en el momento preciso. En este caso el momento preciso fue la segunda parte, pero ningún donostiarra supo dar con la palabra mágica. Y si la dijeron, allí estuvo Casillas, como el novio cachas, destrozando la soñada oportunidad.

Me gustó: Que el Real Madrid respondiera a la apuesta de pierna al límite de los donostiarras con hombría y sin respuesta a algunas desmesuras.

No me gustó: El diferente rasero de Undiano a la hora de las tarjetas. Ni el mal momento que atraviesan Ózil y Cristiano.

Pepito Grillo: Empecemos diciendo que considero a todos los ultras, se vistan con los colores que se vistan, como unos pseudodelincuentes acomplejados que necesitan unirse en jauría para sentirse fuertes e importantes. Y que deberían desaparecer de los campos de fútbol y circunscribirse a ámbitos como reyertas poligoneras de sábados noche o a labores sociales como puchingball para presos. Dicho esto, me indigna como algunos pseudoperiodistas utilizan cualquier argumento, por barriobajero que sea, para atacar sin motivo al Real Madrid, que no pinta nada en la historia.

En los prolegómenos del partido se informó, en varias radios, que componentes de Ultrasur habían atacado a aficionados de la Real en un bar cercano al estadio, causando un herido por arma blanca. Y esa versión fue engordando a lo largo de la noche. Cual no sería mi sorpresa (si, sigo sorprendiéndome a mi edad, soy un inmaduro) cuando a las doce y media resulta que aclara el destrozado dueño del bar que no, que fueron los ultras de la Real los que hostigaron a los Ultrasur, asediando el bar del cual ya se iban, lanzando todo tipo de metralla metálica. Y el herido fue un Ultrasur que se cortó al intentar apropiarse de un cuchillo de la cocina. Digo yo, en mi inocencia. ¿Tanto cuesta informarse antes, llegarse al bar que está a doscientos metros, preguntar al dueño desolado por los destrozos y luego contar como fue la historia?. ¿En que facultad se les olvidó eso tan manido de contrastar las informaciones y las fuentes?.

¿Y el Real Madrid porqué vuelve a favorecer a estos cafres con entradas para partidos de fuera, sabiendo como sé, el control estricto que piden al resto de Peñas?

Rappel: Ya preveo el contraataque de la borregada culé a la pantomima de esta semana de la central lechera. Pasaremos, a velocidad de vértigo, del que le pasa a Messi a que le pasa a Cristiano. Y nos pintarán un Cristiano desorientado, confuso, huraño, ansioso, obcecado con el gol, egoísta y viendo desolado como la pulga le arrebata el pichichi.  Predecible.

1 comentario:

  1. Yo creo que el problema de ozil es que juega, a veces demasiado pegado a la banda. Y el tema de dar tanto cariño a Kaka hace que Mou se esté descuidando del alemán. Aunque Kaká ha ido a más, prefiero a Ozil. Este deberia ser indiscutible y el brasileño salir desde el banco. Lo de Ronaldo es cuestion de rachas, como Messi. Saludos.

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